Llegar a una ciudad desconocida, sin experiencia empresarial, sin capital y sin dominar un segundo idioma aunque quería emprender en ese sector, hubiera sido suficiente para desistir de un sueño. Sin embargo, para Gladys Méndez, fundadora y CEO de Centro de Idiomas Universal, esas circunstancias se convirtieron en el punto de partida de una historia marcada por la perseverancia, la capacidad de adaptación y una profunda vocación de servicio.
Nació en Miraflores, Boyacá. Llegó a Bogotá cuando tenía apenas 10 años. Con el paso del tiempo construyó una trayectoria profesional que combina formación en administración de empresas, coaching y programación neurolingüística, herramientas que le han permitido liderar el crecimiento de una organización que hoy genera empleo para más de 400 personas. Su recorrido empresarial comenzó hace más de dos décadas en condiciones muy diferentes a las actuales. “Empecé hace 23 años con Universal, sin saber inglés, vendiendo cursos de inglés, sin conocer la ciudad, sin tener experiencia y sin dinero”, recuerda. Lo que entonces parecía una apuesta incierta terminó convirtiéndose en un proyecto empresarial sólido que ha logrado mantenerse vigente en un sector altamente competitivo.
Madre de Sofía y Esteban, a quienes reconoce como sus grandes maestros. Ha construido un liderazgo basado en el servicio y en la convicción de que las empresas pueden generar impacto positivo en la vida de las personas. Una idea que resume en una frase que la acompaña desde hace años: “Si no vives para servir, no sirves para vivir”.
Su historia es el reflejo de cómo la determinación, el aprendizaje constante y la capacidad de reinventarse pueden convertir los desafíos en oportunidades. Desde sus raíces boyacenses hasta la consolidación de una organización con cientos de colaboradores, esta empresaria representa el liderazgo de mujeres que, con visión y propósito, contribuyen al desarrollo económico y social del país.
