La temporada navideña transforma los hogares con luces, adornos y árboles decorados que crean un ambiente cálido y festivo. Sin embargo, junto con esa atmósfera también aparecen riesgos poco visibles que pueden convertirse en una amenaza real para la seguridad del hogar.
Uno de los más comunes está relacionado con una pregunta que muchos se hacen cada diciembre: ¿es mejor apagar o dejar conectado el árbol de Navidad? Las luces, extensiones y regletas, se convierten en un punto de consumo eléctrico constante. Aunque las luces modernas suelen ser más eficientes y seguras, el riesgo no desaparece por completo.

Dejar el árbol conectado durante largos periodos, especialmente en la noche o cuando la vivienda está sola, incrementa el riesgo de sobrecalentamiento. Según las recomendaciones del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, lo más seguro es no descuidarlo ni mantenerlo encendido durante toda la noche.
Las fallas más comunes están relacionadas con cables en mal estado, enchufes sobrecargados o conexiones improvisadas. Con el uso continuo, los conductores eléctricos pueden deteriorarse, generar chispas o elevar su temperatura, lo que en contacto con materiales inflamables —como ramas artificiales, algodón decorativo o incluso regalos— puede desencadenar un incendio.

Además, muchos hogares reutilizan las mismas luces año tras año sin revisar su estado. Pequeñas grietas en el cableado o bombillos defectuosos pasan desapercibidos, pero pueden ser suficientes para provocar un corto circuito.
Los expertos también recomiendan cerrar las llaves de gas y desconectar los equipos eléctricos, incluidas las luces navideñas, antes de salir de vacaciones, así como mantener una supervisión constante de los niños y no permitirles el uso de pirotecnia.

Ante cualquier eventualidad, las 17 estaciones del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá permanecen disponibles para atender los llamados de la ciudadanía a través de la Línea de Emergencias 123 y responder de manera oportuna a las situaciones de riesgo que puedan presentarse.
