La identidad digital ya tiene millones de usuarios en Colombia, pero el país todavía enfrenta el desafío de convertir esas herramientas en un ecosistema conectado entre ciudadanos, empresas y entidades públicas. Ese fue uno de los principales temas abordados durante Next Gen ID 2.0, encuentro organizado por OlimpIA en Bogotá.

Se trata de contar con mecanismos que permitan comprobar digitalmente quién es una persona para que pueda acceder a trámites, servicios y otros procesos sin tener que repetir constantemente su identificación.
Durante el evento, Simbad Ceballos, CEO de OlimpIA, presentó un panorama del país y señaló que actualmente “hay 7,8 millones de colombianos autenticados digitalmente”, equivalentes al 14 % de la población, además de 4,2 millones de carpetas ciudadanas y 241 servicios disponibles de 161 entidades.

Sin embargo, al comparar esas cifras con el potencial de Colombia, planteó que todavía existe una brecha importante. “Si uno revisa el potencial que tiene Colombia, de 53 millones de habitantes, y la cantidad de usuarios que tenemos en este momento, realmente es muy baja”, afirmó.
El reto no sería solamente tecnológico
Para Ceballos, pensar en identidad digital como una herramienta aislada puede dejar por fuera parte del problema. “La identidad no es una tecnología, sino que es una infraestructura”, explicó, al señalar que su construcción requiere la participación conjunta del sector público y privado.
Otro concepto que destacó fue la interoperabilidad, es decir, la posibilidad de que diferentes entidades puedan intercambiar información de manera adecuada y segura.
A esto sumó la necesidad de establecer distintos niveles de confianza según el servicio o trámite. “Lo que hay que definir son niveles de confianza. Es decir, este trámite lo puedo hacer si tengo este nivel de confianza”, sostuvo Ceballos, quien puso a Brasil como referencia en este aspecto.

“La interoperabilidad es el gran secreto”, sostuvo el CEO de OlimpIA, quien puso como ejemplo las dificultades que pueden existir para compartir información entre secretarías, alcaldías, ministerios, gobernaciones y empresas.
El objetivo final, agregó, sería llevar estas herramientas a situaciones cotidianas: “El valor de verdad es cuando tenemos un sistema que se mete en la vida cotidiana. Cuando de verdad podemos hacer trámites rápidos”.
Chile apareció como referencia regional
Durante su presentación, Simbad Ceballos también mostró distintos modelos internacionales de identidad digital. Expuso los casos de India, Europa, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos y Estonia, además de mencionar referentes latinoamericanos. Entre ellos destacó la experiencia de Chile, que sirvió como antesala para la intervención del consultor internacional José Inostroza Lara.
José Inostroza Lara, consultor internacional chileno, explicó algunos elementos que considera importantes en esa experiencia. “La adopción de la identidad digital debe ser un bien común”, afirmó.

Entre sus recomendaciones para Colombia mencionó identificar los usos masivos que podrían beneficiarse de estos sistemas, facilitar su utilización y conocer mejor las herramientas que ya existen antes de crear nuevas soluciones:
- Identificar casos de uso masivos y simples, que muevan la aguja.
- Facilidad de uso: debe ser muy simple y fácil.
- Partir de lo que se tiene y explotarlo al máximo, poniendo la red al servicio de diversos proveedores, con incentivos a entregar valor agregado y servicio de última milla en la integración.
- Un modelo de gobernanza basado en estándares claros, proporcionales al riesgo, transparente y sustentable.
También resaltó la importancia de la conectividad. Según lo expuesto por el consultor, más del 90 % de los habitantes de Chile cuenta con una conexión de calidad.
Una política pública sobre la mesa
Ceballos también señaló durante el encuentro que próximamente sería presentado ante el Congreso un proyecto de ley relacionado con una política pública de identidad digital.
Según explicó, esa iniciativa debería abordar asuntos como los niveles de confianza, la interoperabilidad, el uso compartido de datos y la gobernanza del ecosistema.
“Necesitamos esa política nacional”, sostuvo el CEO de OlimpIA, quien agregó que Colombia necesita avanzar hacia un sistema en el que las herramientas digitales puedan ser utilizadas de manera más amplia tanto por el Estado como por el sector privado.
