Las plataformas digitales enfrentan una mayor presión para implementar mecanismos que permitan restringir el acceso de menores a contenidos y servicios para adultos, mientras los usuarios demandan que estos controles protejan también sus datos personales.

Así lo muestra el Estudio de Identidad Online 2026 de Jumio, según el cual el 81 % de los consumidores considera perjudicial para los menores el acceso a contenido en línea restringido por edad. Además, el 75 % asegura estar dispuesto a verificar su edad en internet para evitar que los menores accedan a productos y plataformas para adultos.
En este contexto, existen diferencias sobre quién debería asumir principalmente la responsabilidad de proteger a los menores: 71 % señala a los padres, un 22 % a las agencias gubernamentales, un 21 % a los marketplaces tecnológicos y un 19 % a las aplicaciones y sitios web.
A esto se suma que 79 % respalda la intervención del Gobierno para regular el acceso a contenidos restringidos por edad.
Privacidad, uno de los principales retos
Aunque existe disposición a participar en estos controles, la entrega de información personal sigue generando resistencia. El 33 % de los encuestados dijo que evitaría una plataforma si esta le exigiera proporcionar datos personales para verificar su edad, mientras que el 38 % optaría por un servicio menos seguro o conveniente con tal de evitar controles de identidad.
En contraste, un 67 % afirmó sentirse más cómodo si únicamente tuviera que proporcionar una prueba de vida, en lugar de sus datos personales completos.

“Todavía existe una brecha de confianza importante en torno a lo que sucede con los datos personales durante la verificación de edad”, señaló Joe Kaufmann, director global de privacidad de Jumio, quien destacó la importancia de explicar qué información se solicita, por qué es necesaria y cómo se protege.
Otro de los hallazgos apunta al interés por mecanismos de identidad reutilizable. El 65 % de los consumidores dijo que preferiría verificar su edad una sola vez y reutilizar esa validación en diferentes plataformas, en lugar de repetir el proceso.
El estudio también diferencia entre estimar y verificar la edad. La primera utiliza un selfie para generar una predicción probabilística, mientras que la segunda busca confirmar que una persona cumple con un umbral específico mediante documentos de identidad y pruebas de vida.

Para Mark Lorion, CEO de Jumio, la estimación puede reducir la fricción en escenarios de menor riesgo, mientras que en entornos que requieren mayor certeza se necesitan mecanismos de verificación más robustos.
Los resultados muestran así un doble desafío para las plataformas: fortalecer la protección de los menores y, al mismo tiempo, reducir la cantidad de información personal requerida y generar confianza sobre su tratamiento.
