Es posible que alguna vez haya instalado una aplicación maliciosa sin notarlo. Aunque estos programas suelen dejar señales, muchas personas las pasan por alto por desconocimiento o porque terminan normalizando comportamientos extraños del celular.

Los ciberdelincuentes han perfeccionado sus estrategias para que estas aplicaciones parezcan confiables, útiles e incluso urgentes de tener. Por eso, reconocer los indicios y actuar a tiempo puede evitar el robo de información o problemas en el dispositivo.
Uno de los engaños más comunes consiste en crear opciones que imitan a las originales. Utilizan nombres casi idénticos, logotipos muy parecidos y capturas de pantalla convincentes para hacer creer que pertenecen a empresas reconocidas.
En otros casos, las distribuyen a través de enlaces enviados por WhatsApp, redes sociales, correos electrónicos o anuncios en internet que prometen funciones exclusivas o versiones gratuitas de servicios populares.
Paso a paso para eliminar una app maliciosa
Según la compañía de ciberseguridad ESET, en Android el primer paso es intentar desinstalar la app desde ‘Ajustes’, ingresar a ‘Aplicaciones’, seleccionarla y pulsar ‘Desinstalar’. La ubicación de estas opciones puede variar según el fabricante del teléfono o la versión del sistema operativo.

Si no permite eliminarse, es posible que haya obtenido permisos de administrador del dispositivo. En ese caso, la recomendación es ir a ‘Seguridad’ y revisar las ‘Aplicaciones’ de administración del dispositivo. Si la app aparece con esos privilegios, primero hay que revocarlos y luego volver a intentar desinstalarla.
Una vez eliminada, debe realizar un análisis de seguridad para comprobar que no queden archivos o componentes maliciosos activos.
En el caso del iPhone, aunque iOS cuenta con un sistema de seguridad más restrictivo, también pueden existir aplicaciones que conviene retirar. Para hacerlo, basta con mantener presionado el ícono de la app y seleccionar ‘Eliminar’.
¿Cómo identificarlas?
Una aplicación podría ser peligrosa si presenta varios comportamientos sospechosos al mismo tiempo. Entre las señales más frecuentes están:
- Se abre o se cierra sola.
- No cumple la función que promete.
- Solicita permisos innecesarios.
- Consume más batería o datos de lo habitual.
- Genera cargos que el usuario no reconoce.
- Muestra publicidad excesiva o instala otras aplicaciones desconocidas.

ESET aclara que una sola señal no basta para confirmar que se trata de una aplicación maliciosa. Sin embargo, cuando aparecen varias de estas conductas al mismo tiempo, conviene actuar con precaución.
Si sospecha que una aplicación es peligrosa, la recomendación es no volver a abrirla, evitar ingresar datos personales, revisar los permisos que tiene concedidos y, si el dispositivo continúa con actividades extrañas, desconectarlo temporalmente de internet mientras se elimina el problema.
