De acuerdo con la NASA, hoy, 1 de abril de 2026, será el lanzamiento de Artemis II, la misión que marcará el regreso de la humanidad a las inmediaciones de la Luna tras décadas, y con ello surgen detalles clave sobre los retos técnicos que enfrenta el programa.
La ingeniera colombiana Liliana Villarreal, quien lidera el área de aterrizaje y recuperación de la misión, reveló en entrevista con SEMANA uno de los momentos más críticos del proyecto y los desafíos que obligaron a replantear aspectos fundamentales de la nave.
El momento más tenso: la incertidumbre del amerizaje
Aunque la misión Artemis II no contempla un alunizaje, su objetivo es igual de clave: validar que la nave Orión puede transportar astronautas de forma segura en un viaje de ida y vuelta alrededor de la Luna.
Esta misión durará 10 días, los cuales serán monitoreados diariamente con precisión, pero hay uno que concentra la mayor tensión.

Se trata del amerizaje, el instante en que la cápsula reingresa a la atmósfera terrestre. Villarreal explicó que este momento representa uno de los mayores desafíos, debido a la combinación de factores como la fricción extrema, las altas temperaturas y las condiciones climáticas en el punto de caída.
“El momento que podría resultar más desafiante en la misión es la espera del amerizaje después de que la nave entre en la atmósfera”, señaló la ingeniera, al destacar que en esa fase la incertidumbre sobre la respuesta de los sistemas es mayor.

El problema detectado en Artemis I
Antes de enviar astronautas, la Nasa llevó a cabo Artemis I, una misión sin tripulación que sirvió como prueba general, la cual, aunque fue considerada un éxito, dejó al descubierto un tema técnico a revisar.
Tras el regreso de la cápsula, Villareal comentó que los equipos observaron un desgaste significativo en el escudo térmico, una pieza clave para proteger a la tripulación durante el reingreso.

“Pudimos ver la magnitud del desgaste del escudo térmico (…) Esto se convirtió en un desafío técnico para la Nasa, ya que tuvimos que investigar la causa raíz y decidir qué hacer para Artemis II”, explicó Villarreal.
El análisis llevó a ajustes y mejoras en el sistema, con los que se logró identificar la causa y garantizar el vuelo de Artemis II, con el objetivo de asegurar que la nave soporte temperaturas de hasta 1.500 grados Celsius durante su retorno a la Tierra.

Días clave del amerizaje, la prueba final de la misión
La Nasa ha señalado que los días 9 y 10 de Artemis II serán determinantes para el éxito de la misión; en la jornada previa al regreso, la tripulación realizará simulaciones, revisará procedimientos y ejecutará maniobras para asegurar la trayectoria correcta.
En el último día (10), la nave iniciará su descenso definitivo. El módulo de tripulación se separará del módulo de servicio, dejando expuesto el escudo térmico que deberá soportar el calor extremo del reingreso.

Posteriormente, se desplegará un complejo sistema de paracaídas que reducirá la velocidad de la cápsula desde cientos de kilómetros por hora hasta aproximadamente 27 km/h, permitiendo un amerizaje controlado en el océano Pacífico.
Allí, equipos de la NASA y de la Armada de Estados Unidos estarán listos para recuperar a los astronautas, cerrando así una misión que será decisiva para la ciencia y allanará el camino hacia Artemis III, el proyecto que busca llevar nuevamente al ser humano a la superficie lunar.
Con entusiasmo, la colombiana resaltó la importancia de la misión: “No puedo esperar a ver a la primera persona pisar Marte y estoy segura de que será en mi vida. Por eso Artemis es tan importante”.
