Microsoft trabaja en un proyecto interno denominado Windows K2 con el objetivo de corregir los principales fallos de su sistema operativo Windows 11 y reorganizar su estrategia para reposicionarlo como una plataforma confiable de cara a finales de 2026 y comienzos de 2027.

Tras el fin oficial del soporte de Windows 10 en octubre del año pasado, y pese a que Windows 11 alcanzó los mil millones de usuarios en enero, la compañía enfrenta diversos problemas relacionados con la seguridad y el rendimiento del sistema, lo que ha generado múltiples quejas entre los usuarios.
En este contexto, el vicepresidente ejecutivo de Windows y dispositivos, Pavan Davuluri, ya había adelantado en marzo los planes de la empresa para mejorar la calidad del sistema operativo, con un enfoque en el “rendimiento, la fiabilidad y una experiencia de usuario bien diseñada”.
Como parte de esta estrategia, se contemplan cambios como la reducción de la presencia de la inteligencia artificial (IA) Copilot, un mayor control y personalización para los usuarios, así como mejoras sustanciales en el rendimiento y la estabilidad del sistema.
Fuentes internas, citadas por Windows Central, han confirmado que Microsoft avanza en este proyecto —conocido internamente como Windows K2—, que busca reorganizar el enfoque de desarrollo de Windows 11. Según estas fuentes, el proyecto comenzó en la segunda mitad del año pasado para atender las principales críticas relacionadas con las funciones de IA, el rendimiento y la fiabilidad.

Con esta iniciativa, la tecnológica pretende mejorar la percepción de Windows 11 y consolidarlo nuevamente como una plataforma sólida y confiable hacia finales de este año o principios de 2027.
Así será el nuevo enfoque de Windows 11
De acuerdo con las fuentes, el objetivo de Windows K2 es garantizar altos estándares de calidad en las futuras versiones del sistema, sin que ello implique el desarrollo de un nuevo sistema operativo.
En cambio, el proyecto se centra en recopilar y aplicar las sugerencias de los usuarios, con especial atención en tres pilares clave: rendimiento, diseño y fiabilidad, considerados la base de la experiencia Windows.
En materia de rendimiento, Microsoft busca optimizar aplicaciones como el Explorador de archivos para agilizar la navegación y el manejo de documentos. También pretende mejorar la velocidad general del sistema, tras reconocer que en algunas pruebas Windows 10 ha mostrado un desempeño superior.

Asimismo, la compañía planea fortalecer la experiencia de videojuegos, con un rendimiento comparable al de SteamOS, y perfeccionar elementos de la interfaz de usuario, como los menús contextuales.
La personalización será otro eje central del proyecto K2. Entre las mejoras previstas se incluye recuperar funciones como mover y redimensionar la barra de tareas, además de rediseñar el menú Inicio con mayores opciones de configuración.
*Con información de Europa Press.
