El hurto de motocicletas continúa siendo uno de los delitos de mayor impacto en el país. Este fenómeno sigue generando preocupación tanto en autoridades como en gremios, especialmente por su incidencia en zonas urbanas de las principales ciudades del país.

Durante los primeros meses de 2026, distintos reportes han evidenciado cambios en el comportamiento de este delito. De acuerdo con balances de Asopartes, se han registrado reducciones en comparación con el año anterior, lo que sugiere avances en materia de control y prevención, aunque no necesariamente una solución estructural al problema.

Sin embargo, el dato más relevante del más reciente informe de la entidad es que Antioquia se convirtió en la región donde más roban motocicletas en Colombia, superando incluso a Bogotá. Según el balance, este departamento concentró la mayor cantidad de casos durante el primer trimestre del año.
En cifras concretas, los antioqueños reportaron 1.198 robos de motocicletas entre enero y marzo de 2026, lo que representa una disminución frente a los 2.379 casos registrados en el mismo periodo de 2025. A pesar de esta caída cercana al 49 %, el volumen de hechos lo mantiene como el principal foco del delito en el país.

El comportamiento en Medellín y su área metropolitana también refleja esta tendencia. En esa zona, los casos pasaron de 1.614 a 784, lo que equivale a una reducción del 51 %, aunque sigue siendo una de las áreas con mayor incidencia.
A nivel nacional, el panorama muestra una disminución general del hurto de motocicletas. Entre enero y marzo de 2026 se registraron 7.581 casos, frente a 9.131 en el mismo periodo del año anterior, lo que representa una reducción del 17 %. Incluso, solo en marzo, la caída fue del 34 %, evidenciando una tendencia a la baja en ese mes.

No obstante, el informe advierte que el delito sigue altamente concentrado en ciertas regiones y grandes centros urbanos. Según Asopartes, factores como el mercado ilegal de autopartes, la alta demanda de repuestos sin trazabilidad y la operación de redes criminales explican en parte esta situación.
En ese sentido, el presidente del gremio, Carlos Andrés Pineda, señaló que “las cifras muestran una reducción importante, pero el reto está en sostener esta tendencia”, insistiendo en la necesidad de evitar que el delito se reactive en las zonas más afectadas.
Otros análisis coinciden en que, aunque los indicadores han mejorado, el fenómeno no ha desaparecido, sino que ha evolucionado hacia modalidades más complejas, especialmente en lo relacionado con el hurto de autopartes y la comercialización ilegal de piezas.
