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¿Construir un avión a los 14 años? Así es la mente de la joven científica que busca el “código fuente” del universo

El proyecto incluyó modificaciones diseñadas por ella misma, las cuales incluso requirieron una certificación oficial.

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6 de julio de 2026 a las 3:07 p. m.
Sabrina ha resumido su objetivo con una frase que refleja la magnitud de su trabajo: busca encontrar el “código fuente del universo”.
Sabrina ha resumido su objetivo con una frase que refleja la magnitud de su trabajo: busca encontrar el “código fuente del universo”. Foto: Getty Images/Science Photo Libra

Desde muy pequeña, Sabrina González Pasterski demostró un talento poco común para la ciencia y la aviación. Con apenas nueve años comenzó a tomar clases de vuelo y, pocos años después, decidió emprender un reto que parecía imposible para alguien de su edad: construir su propio avión. El proyecto incluyó modificaciones diseñadas por ella misma, las cuales incluso requirieron una certificación oficial.

Su esfuerzo dio frutos cuando, a los 14 años, realizó el primer vuelo en solitario a bordo de la aeronave que había construido. Ese logro llamó la atención del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que inicialmente la había dejado en lista de espera. Finalmente, la universidad decidió admitirla, reconociendo el nivel de habilidad e innovación que había demostrado desde la adolescencia.

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Ya en el MIT, Sabrina ingresó con la idea de estudiar ingeniería aeroespacial, pero pronto descubrió que su verdadera pasión era la física teórica. Se graduó en solo tres años con un promedio perfecto y se convirtió en la primera mujer en varias décadas en liderar el programa de física de la institución.

En 2013, Sabrina González Pasterski dio un nuevo paso en su carrera académica al ingresar al doctorado de la Universidad de Harvard. Lo hizo gracias a una prestigiosa beca Hertz y bajo la dirección del reconocido físico Andrew Strominger, con quien comenzó a desarrollar investigaciones relacionadas con algunos de los mayores enigmas de la física moderna.

Durante esa etapa participó en un estudio que analizó el comportamiento de las ondas gravitacionales, las perturbaciones que se producen en el espacio-tiempo tras eventos de gran energía, como la colisión de agujeros negros. Junto a otros investigadores, identificó un fenómeno hasta entonces desconocido, al que denominaron “efecto de memoria de spin”, que describe cómo esas ondas pueden dejar cambios permanentes en el espacio por el que pasan.

El hallazgo aportó una nueva forma de entender el impacto de las ondas gravitacionales y despertó el interés de la comunidad científica. Más adelante, Sabrina amplió esa línea de trabajo al campo del electromagnetismo y publicó una investigación de manera individual en 2017, consolidando su reputación como una de las jóvenes físicas con mayor proyección internacional.

Su cercanía académica con el reconocido físico Stephen Hawking también atrajo la atención de los medios de comunicación. A raíz de sus investigaciones y de su trayectoria, algunos comenzaron a llamarla “la próxima Einstein”. Sin embargo, ella rechazó en varias ocasiones esa comparación e insistió en que prefiere que su trabajo sea valorado por sus propios méritos.

En 2021 fundó la Iniciativa de Holografía Celestial en el Instituto Perimeter, ubicado en Waterloo, Canadá. Para liderar este proyecto incluso rechazó una oferta laboral millonaria de una universidad estadounidense, ya que consideró que esta iniciativa le permitiría avanzar con mayor libertad en las preguntas científicas que más le interesan.

Actualmente, el proyecto reúne a especialistas en gravedad cuántica, física matemática y otras áreas relacionadas con el estudio del universo, además de contar con un importante respaldo financiero de la Fundación Simons. Sabrina ha resumido su objetivo con una frase que refleja la magnitud de su trabajo: busca encontrar el “código fuente del universo”.

La misma curiosidad que la llevó a construir un avión durante su adolescencia es la que hoy impulsa su intento por comprender cómo funciona la realidad en su nivel más profundo.