El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) emitió una restricción oficial para vetar el uso y adquisición de herramientas vinculadas a la firma tecnológica asiática DeepSeek dentro del gobierno federal. La disposición busca frenar cualquier vulnerabilidad en las redes informáticas estatales.

Un veto total a la tecnología y contrataciones
La medida fue oficializada por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, mediante una directiva de exclusión y retiro. En el comunicado oficial, la autoridad gubernamental ordenó “excluir los productos y servicios de tecnología de la información desarrollados por Hangzhou DeepSeek Artificial Intelligence Co., Ltd. de las adquisiciones de las agencias civiles federales”.

A su vez, el documento establece “la eliminación de todos los productos de DeepSeek y sus afiliados, así como de servicios de terceros desarrollados con implementaciones de DeepSeek, de la tecnología de la información de las agencias civiles”.
Peligros para la privacidad y transferencia de datos
Al argumentar los motivos, el secretario Markwayne Mullin caracterizó a la firma como “una empresa privada extranjera ubicada en la República Popular China” cuyos modelos “presentan múltiples vectores de amenaza”.
Asimismo, la orden gubernamental detalla que “los servidores de DeepSeek están ubicados en la República Popular China”; también advirtió que “el proceso de creación de cuentas de DeepSeek recopila información de identificación personal y también puede rastrear e identificar digitalmente a los usuarios”.

El DHS alertó además que el funcionamiento interactivo de la herramienta “requiere presentar información al modelo, lo que puede resultar en la transferencia de datos sensibles a la República Popular China si es utilizado por empleados o proveedores del gobierno de EE. UU.”. Según sostiene la entidad federal, dicha fuga de datos “podría generar inteligencia accionable sobre personas o programas gubernamentales de EE. UU.”.
Fallas internas y plazos para la retirada
Junto a los riesgos de transferencia de información, el texto oficial firmado por el DHS advierte que “los modelos en sí pueden contener código maligno u otras vulnerabilidades de seguridad”, citando hallazgos sobre “múltiples vulnerabilidades críticas” en su aplicación móvil.
Frente a esta situación, las agencias deberán aplicar la retirada de inmediato. Si alguna entidad requiere una excepción, la directiva señala que “las solicitudes deben enviarse por escrito dentro de los 60 días posteriores a la emisión”. La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) evaluará cada caso y brindará apoyo técnico.
