La inmensidad del océano volvió a dejar sin palabras a la comunidad científica, durante una reciente travesía en el Atlántico Sur, un equipo de investigadores captó en video a una criatura que pocas veces ha sido vista por el ser humano y que por su rareza, ha sido descrita como casi legendaria para la biología.
El avistamiento ocurrió mientras una misión internacional recorría el Mar Argentino. En medio de la exploración, las cámaras submarinas registraron la silueta de un organismo de enormes proporciones que se desplazaba con lentitud en la oscuridad.
Las características del enigmático ejemplar captado en el Atlántico Sur
Las imágenes, que rápidamente dieron la vuelta al mundo, confirmaron la presencia de la llamada medusa fantasma gigante, una especie que figura entre las más esquivas del planeta.
Se trata de Stygiomedusa gigantea, detectada a unos 253 metros de profundidad. Su tamaño impresiona: su estructura principal puede alcanzar cerca de un metro de diámetro y sus prolongaciones llegan hasta los 10 metros de largo, una extensión comparable a la de un autobús
ROV pilots filmed this giant phantom jelly, or Stygiomedusa gigantea, at 253 meters during an ROV descent to explore the Colorado-Rawson submarine canyon wall. #ArgentinianDeepSeeps pic.twitter.com/80tq5JYOTz
— Schmidt Ocean (@SchmidtOcean) January 2, 2026
El Instituto Oceanográfico Schmidt señaló que: ”Stygiomedusa gigantea, comúnmente conocida como la medusa fantasma gigante, que los pilotos del ROV filmaron a 250 metros. Su campana puede alcanzar un diámetro de hasta 1 m (3,3 pies) y sus cuatro brazos pueden alcanzar hasta 10 m (33 pies) de largo“.
A diferencia de otras medusas, no posee tentáculos venenosos; en su lugar, cuenta con cuatro largos brazos con los que atrapa pequeñas presas como plancton y peces diminutos.
Una expedición clave en el Mar Argentino
El hallazgo se produjo en el marco de la campaña científica “Vida en los extremos”, liderada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Universidad de Buenos Aires. La misión se desarrolló entre el 14 de diciembre de 2025 y el 10 de enero de 2026 a bordo del buque de investigación R/V Falkor (too).
Durante casi un mes, los especialistas navegaron desde Buenos Aires hasta Tierra del Fuego, examinando áreas poco estudiadas como el cañón submarino Colorado-Rawson y extensos arrecifes de aguas frías. Fue precisamente en una de esas inmersiones cuando apareció la gigantesca figura translúcida.

María Emilia Bravo, investigadora del Conicet y responsable científica de la travesía, explicó en declaraciones a medios internacionales que el encuentro fue totalmente inesperado. Según detalló, la especie es extremadamente inusual, ya sea porque su población es reducida o porque habita zonas de muy difícil acceso. Esa combinación explica que existan tan pocos registros en el mundo.

Un gigante que desafía lo conocido
La aparición de este ejemplar no solo sorprendió por sus dimensiones, sino también por el lugar y las condiciones en que fue observado. Generalmente, estos animales se detectan en regiones aún más profundas y en circunstancias que dificultan su documentación.

Para los expertos, cada registro de esta medusa representa una oportunidad única para comprender mejor la vida en las profundidades marinas, un entorno que sigue siendo uno de los grandes misterios del planeta.
El episodio vuelve a poner el foco sobre la riqueza biológica del Atlántico Sur y demuestra que, incluso en pleno siglo XXI, el océano todavía guarda secretos capaces de asombrar al mundo científico.
