Google Chrome se ha consolidado como uno de los navegadores más utilizados del mundo y se ha convertido en una herramienta indispensable para millones de personas que lo usan a diario para trabajar, estudiar, entretenerse, realizar compras o hacer trámites en línea.

Gran parte de su éxito se debe a la rapidez con la que carga las páginas web, su interfaz intuitiva y las constantes actualizaciones que incorporan nuevas funciones y mejoras en materia de seguridad.
Sin embargo, como ocurre con cualquier plataforma tecnológica de gran alcance, Chrome continúa evolucionando y algunos de sus cambios modifican la forma en que funcionan determinadas herramientas. Uno de los más recientes está relacionado con los bloqueadores de anuncios y marcará el fin de una etapa para este tipo de extensiones.
Chrome dice adiós a los bloqueadores tradicionales
De acuerdo con información publicada por CyberNews, Google se prepara para poner fin de manera definitiva a la compatibilidad con las extensiones basadas en Manifest V2, el sistema que durante años permitió el funcionamiento de algunos de los bloqueadores de anuncios más potentes, entre ellos la versión clásica de uBlock Origin.
Esto no significa que los bloqueadores de anuncios desaparezcan por completo de Chrome. Lo que cambiará es que las extensiones desarrolladas bajo Manifest V2 dejarán de funcionar, ya que el navegador completará su transición hacia Manifest V3, el nuevo estándar para las extensiones.

La medida comenzó a implementarse con el despliegue gradual de Chrome 150, disponible desde el 17 de junio de 2026 para dispositivos con iOS y Android, y hace parte de un proceso de actualización que Google venía preparando desde hace varios años.
Manifest V2 permitía que las extensiones bloquearan anuncios con un mayor nivel de control sobre las solicitudes que realizaban las páginas web. Gracias a ello, herramientas como uBlock Origin podían filtrar publicidad, rastreadores y otros elementos con un alto grado de eficacia.
Con Manifest V3, ese funcionamiento cambia. Aunque seguirán existiendo bloqueadores compatibles con el nuevo sistema, estos estarán sujetos a limitaciones técnicas que reducen su capacidad para filtrar contenido en comparación con las versiones anteriores.

En la práctica, los usuarios podrán seguir instalando extensiones para bloquear anuncios, pero algunas de ellas podrían ofrecer un nivel de protección y personalización inferior al que brindaban hasta ahora.
Google sostiene que la transición a Manifest V3 responde a razones de seguridad, privacidad y mantenimiento del navegador. Según la compañía, el nuevo modelo busca ofrecer un ecosistema de extensiones más seguro, estable y eficiente, aunque para muchos usuarios también supone el adiós a algunos de los bloqueadores de anuncios más completos disponibles hasta el momento.
