Carlos Queiroz solo ha necesitado cuatro partidos para cambiar la situación de Ghana y ponerla a soñar con la clasificación a octavos de final del Mundial 2026.


El 31 de marzo de este año, la federación ghanesa destituyó de su cargo a Otto Addo y le entregó las llaves de la selección a Queiroz. Su debut fue contra Gales en el único amistoso previo a la Copa del Mundo, donde compartió el grupo L con Inglaterra, Croacia y Panamá.
Ghana empezó perdiendo contra Croacia, pero luego le empató sorpresivamente a Inglaterra y finalizó con una victoria por la mínima diferencia ante Panamá para clasificar como mejor tercera.
La selección de los black stars solo necesitó dos goles para asegurar su tiquete a dieciseisavos de final, pues su fortaleza estuvo en una defensa férrea y un bloque bajo que volverá a disponer en la cancha para el partido de este viernes 3 de julio contra Colombia.
¿Qué es el haramball?
Ghana ha sido una de las selecciones abanderadas del haramball, un nuevo término que se le adjudica a aquellos equipos de fútbol que renuncian al ataque y planifican sus partidos con una estrategia netamente defensiva.
Los datos refuerzan esta característica del conjunto africano dirigido por Queiroz. Contando toda la fase de grupos, Ghana apenas realizó tres tiros a portería y generó 843 pases completados.
La Selección Colombia, por ejemplo, realizó 20 remates a la portería contraria y completó 1435 pases, casi el doble, en sus tres partidos del grupo K.
Queiroz suele poner una línea de cinco en el fondo, otros cuatro jugadores más adelantados en el mediocampo y solo un delantero, que suele ser Iñaki Williams. La idea es resguardarse en defensa y salir al contragolpe aprovechando la velocidad de sus extremos Jordan Ayew y Antoine Semenyo.

La palabra haramball se ha hecho mundialmente conocida en redes sociales y proviene de la siguiente combinación:
- Haram: término árabe que significa prohibido o ilícito.
- Ball: hace referencia a pelota.

El objetivo principal de este sistema no es crear juego o dar espectáculo, sino neutralizar por completo al rival, destruir su ritmo y ganar o empatar maximizando la eficiencia.
Sus aspectos primordiales se basan en un bloque bajo con todos los jugadores detrás del balón, a excepción del delantero, renunciar a la posesión y entregarla al rival, juego físico en el mediocampo, transiciones rápidas y gran valor a las opciones en pelota quieta.
Así, el desequilibrio de Luis Díaz y los pases milimétricos de James Rodríguez o Juan Fernando Quintero serán fundamentales para romper el cerrojo de Ghana, algo similar a lo vivido contra Uzbekistán y RD Congo en los dos primeros partidos del Mundial 2026.

