Maye Musk, modelo, nutricionista y autora canadiense-sudafricana, habló sobre la infancia de su hijo, el empresario Elon Musk, en una entrevista con The Telegraph. Durante la conversación, se refirió a algunos aspectos de sus primeros años, su personalidad y las dificultades que habría atravesado durante la adolescencia.

La madre del fundador de Tesla y SpaceX también prepara el lanzamiento de su libro Timeless: The Art of Reinvention and Resilience at Any Age, una obra en la que comparte experiencias personales e incluye algunos pasajes relacionados con su hijo mayor.
Una infancia difícil para Musk
Maye Musk reconoció que nunca imaginó que su hijo llegaría a convertirse en una de las personas más ricas del mundo. Aunque desde pequeño identificó su inteligencia y capacidad, “hay niños brillantes que se pasan el día en un sótano y no salen de allí. Él podría haber sido así”, señaló la modelo.

En un apartado de su libro, que será publicado el 15 de septiembre, Maye recuerda que la adolescencia de Elon Musk fue una etapa especialmente complicada. La situación llegó a preocuparla durante años, debido a las dificultades que enfrentaba su hijo para relacionarse con otros jóvenes y a los episodios de acoso escolar que sufrió.
Según su relato, Musk tenía problemas para hacer amistades y prefería permanecer en casa antes que salir a jugar con otros niños. Durante buena parte de su tiempo, Maye señala que “estaba pegado a los libros o a los videojuegos, no salía”.

La situación se agravó por el acoso que sufrió en el colegio. Maye asegura que “en una ocasión le golpearon con tanta brutalidad que tuvo que ir al hospital”. El episodio se convirtió en uno de los recuerdos más difíciles de aquella etapa para la familia.
Entre las iniciativas que todavía sorprenden a Maye se encuentra el objetivo de Musk de desarrollar una colonia humana en Marte. Sobre esta posibilidad, la modelo bromeó con su edad y señaló que, cuando ese proyecto pudiera hacerse realidad, tendría alrededor de 90 años, por lo que “soy la última persona que querrían en Marte”.

En su libro, Maye también deja clara la defensa que mantiene hacia su hijo frente a las críticas que recibe, además de llamarlos “tontos”. La autora señala que “todo lo que hace es para mejorar la vida de todos en el mundo. No lo hace por sí mismo”.
