A casi dos meses de su punto de mayor cercanía con la Tierra, el cometa interestelar 3I/ATLAS volvió a ser protagonista. La NASA dio a conocer imágenes nunca antes vistas que permiten entender qué ocurre con este viajero cósmico en su tramo final por el sistema solar.
Las capturas, tomadas desde el espacio, no solo muestran su apariencia, sino también los cambios profundos que sufrió al exponerse al calor del Sol.
Las observaciones estuvieron a cargo de SPHEREx, un observatorio espacial que, sin haber sido creado para seguir cometas, logró registrar uno de los episodios más reveladores del recorrido de 3I/ATLAS.
Un cometa que “despierta” al acercarse al Sol
Las imágenes corresponden a dos momentos distintos de 2025. El primero se obtuvo en agosto, cuando el cometa alcanzó su mayor aproximación al Sol. El segundo registro se realizó en diciembre, justo cuando la distancia entre el objeto y la Tierra fue la más corta.

La comparación entre ambas tomas dejó en evidencia una transformación clara. En los primeros registros, 3I/ATLAS mostraba una actividad moderada. Meses después, su entorno cambió por completo: la nube que lo rodea creció, se volvió más brillante y cargada de material. Según los científicos, este comportamiento confirma que se trata de un cometa activo, cuyos hielos comienzan a evaporarse al recibir radiación solar.
Ese proceso liberó gases y polvo que permanecían atrapados en su interior desde su formación, probablemente fuera de nuestro sistema planetario.

Agua, gases y un brillo que no pasó desapercibido
Los datos recopilados revelaron un aumento notable de vapor de agua alrededor del cometa, junto con la presencia de compuestos ricos en carbono e hidrógeno. También se identificaron por primera vez moléculas orgánicas simples, un hallazgo clave para entender la composición de estos cuerpos errantes.
Además, las nubes de dióxido y monóxido de carbono que ya habían sido detectadas se expandieron aún más, mientras que el brillo general del cometa se intensificó. Todo apunta a que el calor solar actuó como detonante de esta actividad, provocando una especie de “deshielo” progresivo.

Para la NASA, el caso de 3I/ATLAS es una muestra de lo que puede lograrse cuando un instrumento observa el cielo de manera constante. SPHEREx fue concebido para mapear el universo en luz infrarroja y estudiar su evolución, no para seguir objetos específicos. Sin embargo, estar “en el lugar justo en el momento indicado” permitió obtener información valiosa sobre el destino de este cometa.
De acuerdo con los informes más recientes, 3I/ATLAS continuará su recorrido y tendrá un nuevo episodio clave el 16 de marzo de 2026, cuando pasará cerca del radio de influencia gravitacional de Júpiter.
