El inicio de 2026 traerá consigo varios visitantes cósmicos que, aunque no representan un riesgo directo para el planeta, sí despiertan el interés de astrónomos y aficionados al cielo.
A lo largo del año, distintos cometas cruzarán las cercanías de la Tierra y podrán ser observados en diferentes momentos, mientras los sistemas de vigilancia espacial continúan perfeccionándose para anticipar cualquier objeto potencialmente peligroso.
El calendario de cometas que cruzarán cerca de la Tierra en 2026
De acuerdo con el portal de astronomía Star Walk, la agenda celeste de 2026 incluye varios cuerpos helados que pasarán relativamente cerca del entorno terrestre.

Entre ellos se destacan:
- C/2024 E1 (Wierzchos), activo entre enero y marzo
- 24P/Schaumasse, visible entre enero y febrero
Cometa Wierzchos, objeto marcará el inicio de 2026
Uno de los protagonistas del primer trimestre del año será el cometa C/2024 E1 (Wierzchos), detectado en marzo de 2024 por el astrónomo polaco Kacper Wierzchos gracias a observaciones del Mount Lemmon Survey.
Se trata de un objeto con una trayectoria muy particular, su recorrido indica que atravesará el sistema solar una sola vez antes de perderse en el espacio profundo, aunque existe la posibilidad de que su origen esté en regiones lejanas como la nube de Oort.

Este cometa alcanzará su punto más cercano al Sol el 20 de enero de 2026 y tendrá su mayor aproximación a la Tierra el 17 de febrero.
Durante enero, su observación favorecerá principalmente al hemisferio sur, donde aparecerá al atardecer, muy bajo sobre el horizonte. Las estimaciones sobre su brillo varían: algunos cálculos sugieren que podría verse con binoculares comunes bajo cielos oscuros, mientras que otros indican que será necesario contar con instrumentos un poco más potentes.
En febrero, cuando se acerque más a la Tierra, volverá a ser visible desde zonas del hemisferio norte, aunque siempre cerca del horizonte y poco después de la puesta del Sol.

Detección de los cometas
Telescopios automatizados, programas de monitoreo continuo y sistemas de análisis de datos permiten identificar trayectorias, estimar tamaños y anticipar movimientos con mayor anticipación que en décadas pasadas.
Estas tecnologías, además de ayudar a predecir cuándo y dónde se podrá observar un cometa, también refuerzan la detección temprana de asteroides u otros cuerpos que podrían representar un riesgo. Gracias a estos avances, la comunidad científica puede ofrecer información clara y oportuna, reduciendo la incertidumbre y acercando el conocimiento del espacio al público general.
