La NASA anunció el hallazgo de un nuevo cráter en la Luna que se formó tras el impacto de un objeto espacial de grandes dimensiones. La agencia espacial describió el fenómeno como “único en un siglo”, debido a que una colisión de esta magnitud ocurre aproximadamente una vez cada cien años.

El descubrimiento fue posible gracias al Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO), una misión que lleva más de 17 años observando la superficie de la Luna. El nuevo cráter recibió el nombre de McGetchin, en homenaje al científico lunar Tom McGetchin.
Un punto extraño en medio de la Luna
El hallazgo comenzó durante una revisión rutinaria de imágenes. Robert Wagner, especialista en procesamiento de imágenes de Intuitive Machines que trabaja con datos de la cámara del LRO, encontró una señal que no coincidía con el aspecto habitual del terreno.
“Simplemente me detuve, dejé todo lo que estaba haciendo y comencé a investigar qué era ese lugar”, contó Wagner, según NASA.

Al comparar imágenes antiguas y recientes, el investigador comprobó que la alteración no estaba allí años atrás. Se trataba de la marca dejada por un impacto ocurrido entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024.
Una roca de varios pisos de altura
El objeto que golpeó la Luna pudo tener un tamaño comparable al de un edificio de entre tres y seis pisos. La colisión abrió un cráter de unos 222 metros de diámetro y 43 metros de profundidad, dimensiones equivalentes aproximadamente a dos campos de fútbol y a tres buses escolares colocados uno sobre otro.
NASA señala que McGetchin es el cráter de nueva formación más grande identificado hasta ahora en el sistema solar. Los investigadores calculan que un impacto de semejante magnitud puede ocurrir en la Luna cerca de una vez cada siglo o incluso con menor frecuencia.
El impacto dejó una zona fría
El fenómeno no terminó en el agujero visible. Otro instrumento del LRO, encargado de estudiar las temperaturas de la superficie lunar, detectó una zona de aproximadamente 6,4 kilómetros alrededor del cráter que permanece unos 8 grados Celsius más fría durante la noche que las áreas cercanas.
La explicación está en el material que rodea el cráter. El impacto removió y esponjó el suelo lunar, haciendo que retenga menos calor.

NASA destacó que esta observación permite entender que una colisión puede modificar la superficie lunar mucho más allá del punto exacto donde cae el objeto.
Un hallazgo que muestra cómo cambia la Luna
El LRO ha identificado al menos 1.000 nuevos cráteres durante su misión y alrededor de 100.000 cambios adicionales en la superficie provocados por impactos y los materiales expulsados.
En el caso de McGetchin, las imágenes posteriores permitieron estudiar con mayor detalle su tamaño, forma y los efectos producidos alrededor. Los investigadores también buscan determinar con mayor precisión las características del objeto que provocó la colisión.
