LG y Faber-Castell, dos compañías que normalmente no tendrían mucho en común, encontraron un punto de encuentro en un elemento presente tanto en una pantalla como en una hoja de papel: el color.

La alianza se conoció en Colombia en medio de la llegada de la nueva generación de televisores Micro RGB evo y Mini RGB evo, equipos que utilizan una tecnología enfocada en reproducir con mayor pureza los tres colores que dan nombre al sistema RGB: rojo, verde y azul. LG señala que sus nuevos televisores buscan mantener una separación más clara entre esos componentes para conseguir una reproducción más natural de las imágenes.
El color que une a dos industrias
Ángela Peters, gerente general de A.W. Faber-Castell Colombia Ltda., comentó a SEMANA que la unión entre ambas compañías inicialmente resultaba llamativa.
“Al comienzo sí nos sonó curioso también, porque somos dos industrias muy diferentes”, dijo Peters.
La diferencia está precisamente en la manera de trabajar con el color. Mientras LG lo hace mediante la luz que genera una pantalla, Faber-Castell lo lleva a productos como lápices, colores, crayones y plastilinas.

“Ellos la manejan en forma digital y en forma de pantalla. Y nosotros, en forma, digamos, en manera de lápices, colores, crayones, plastilinas”, explicó.
En los televisores RGB, rojo, verde y azul funcionan como colores básicos de luz. Al combinar sus intensidades, se pueden producir otras tonalidades que terminan formando las imágenes que aparecen en pantalla.
Asimismo, Laura Piñeros, especialista de Marketing de Media Entertainment Solution en LG, explicó: “Queremos que la tecnología también sea una puerta para imaginar, aprender y crear. Encontramos en Faber-Castell un aliado natural porque, aunque venimos de industrias diferentes, compartimos algo esencial: entendemos la pureza y el buen manejo del color como poderosas formas de expresión. Llevar esa combinación a niños y comunidades que pueden encontrar en estas herramientas nuevas oportunidades para desarrollar su talento le da un propósito aún mayor a esta alianza”.
De una pantalla a los niños
La coincidencia entre las dos compañías terminó trasladándose a una iniciativa dirigida a niños en Colombia. La alianza contempla la entrega de kits escolares de Faber-Castell y talleres creativos.
Para Peters, el interés está también en acercar materiales de creación a menores que no siempre tienen acceso a ellos.
“En Colombia hay muchos niños que tal vez no tengan acceso a colores de buena calidad”, afirmó.

La ejecutiva puso especial atención en los menores de zonas rurales y en la posibilidad de que el dibujo sirva también como una forma de expresión.
“El tener un papel, un cuaderno y unos colores donde yo pueda demostrar qué es lo que estoy sintiendo o qué es lo que estoy viviendo en este día”, señaló.
Dos formas de experimentar el color
Peters considera que la diferencia entre ambas industrias no elimina el vínculo, sino que permite observar el color desde dos experiencias distintas.
“Para nosotros, el mundo del color es lo que siempre nos ha movido, desde los tonos grises hasta los tonos más vivos”, explicó.
La alianza, por tanto, no convierte a Faber-Castell en una compañía tecnológica ni hace que LG entre en el mundo de los lápices. El punto de encuentro está en algo más sencillo: mientras una busca reproducir el color mediante luz en una pantalla, la otra permite que una persona lo utilice directamente para crear.
