Uno de los grandes misterios de la historia humana está relacionado con las pirámides de Egipto: cómo fueron construidas y qué estructuras ocultan en su interior. Durante décadas, expertos de distintas disciplinas se han dedicado a estudiarlas con el fin de responder a estas preguntas que aún despiertan fascinación en todo el mundo.
Gracias a estas investigaciones han surgido nuevas teorías que ofrecen perspectivas distintas a las tradicionales. Recientemente, un estudio publicado en la revista Heritage Science plantea una hipótesis innovadora que podría cambiar la forma en que se entiende la construcción de la pirámide del faraón Keops.
El misterio de la Gran Pirámide de Guiza
La Gran Pirámide de Guiza, con cerca de cinco mil años de antigüedad, ha cautivado a viajeros, estudiosos y personajes históricos desde la antigüedad hasta la actualidad. A pesar del tiempo transcurrido, siguen existiendo incógnitas sobre su edificación y la de las pirámides vecinas, ya que los expertos continúan explorando pasadizos y cámaras que aún no han sido completamente estudiados.

Según el estudio, para mover los enormes bloques de piedra era necesario superar la gravedad y la fricción. Esto implicaría el uso de rampas con una pendiente máxima del 10 %, lo que habría requerido estructuras de hasta 1,5 kilómetros de longitud, indica National Geographic.
El investigador Jean-Pierre Houdin —citado en el análisis— descarta la teoría de las rampas en espiral, al considerarla poco viable para mantener el ritmo de trabajo necesario, estimado en la colocación de un bloque por minuto durante el reinado de Keops.

En su lugar, el experto propone que los pasadizos internos de la pirámide funcionaron como rampas ocultas diseñadas para deslizar contrapesos: trineos de madera cargados con bloques de granito que facilitaban la elevación de las piedras. Su aporte más innovador consiste en reinterpretar la Antecámara, no como un simple sistema de seguridad, sino como un mecanismo comparable al de una polea.
De acuerdo con esta teoría, un contrapeso descendía por la Gran Galería y el Pasaje Ascendente, generando la fuerza necesaria para elevar los bloques a través de un eje vertical y colocarlos en su posición final. En conjunto, el estudio plantea que la pirámide se construyó desde un núcleo central mediante sistemas internos de poleas, y no únicamente de abajo hacia arriba, como se creía tradicionalmente.

¿Cómo son las pirámides de Egipto por dentro?
Las pirámides de Guiza —Keops, Kefrén y Micerino— son imponentes estructuras de piedra que han sido ampliamente estudiadas, lo que ha permitido conocer parte de su compleja arquitectura interna. En particular, la pirámide de Keops alberga la Cámara del Rey, donde se cree que descansó el faraón, además de la Cámara de la Reina y la Gran Galería, un pasaje monumental que conduce a la tumba real.
Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos y científicos, los investigadores continúan explorando su interior para determinar qué otros espacios o secretos podrían permanecer ocultos en estas milenarias construcciones.
