Usted está en una reunión, estudiando o descansando en casa cuando, de repente, recibe una llamada de un número desconocido con un prefijo internacional. Es una situación que muchos han vivido y que suele despertar curiosidad, ya que la idea de que alguien lo llame desde otro país lleva a algunos a contestar, mientras que otros prefieren ignorar la llamada.
Lo cierto es que, aunque se trata de un escenario cada vez más común, son pocos quienes conocen realmente el motivo de estas comunicaciones. En algunos casos, el celular parece “explotar” por la cantidad de llamadas entrantes, pero hay un prefijo que destaca sobre los demás: el +45, correspondiente a Dinamarca.

¿Por qué me llaman desde Dinamarca (+45)?
Es allí donde surge la pregunta: ¿quién intenta comunicarse conmigo desde Dinamarca? Lo primero que debe entenderse es que, en la mayoría de los casos, no se trata realmente de una llamada desde ese país. Por el contrario, suele ser una técnica de engaño utilizada por ciberdelincuentes para cometer fraudes.

De acuerdo con expertos en seguridad digital, estas llamadas hacen parte de estafas telefónicas y campañas de spam y phishing. A diferencia de casos anteriores asociados con países como Nigeria o India, ahora los delincuentes recurren a prefijos europeos para generar mayor confianza en las víctimas. Esta práctica ya se había detectado anteriormente con números de Italia (+39), lo que llevó a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad.
La técnica empleada consiste en falsificar identidades telefónicas con el objetivo de engañar a las personas y obtener información personal, dinero u otros beneficios. En particular, los estafadores han utilizado el prefijo danés para realizar llamadas, enviar mensajes de texto y comunicarse a través de WhatsApp, ya que estos números suelen percibirse como más confiables y pasan más desapercibidos.

Ante este problema, que no es nuevo, la recomendación principal es no compartir ningún tipo de dato personal o financiero si se contesta la llamada por curiosidad o error. Además, en muchos casos el modus operandi es simple: realizan una llamada breve, cuelgan de inmediato y esperan que la víctima devuelva la llamada. Esto no debe hacerse, ya que se trata de una estafa conocida como wangiri, en la que se cobran tarifas elevadas por comunicarse con números internacionales.
Lo más recomendable es ignorar estas llamadas, no contestarlas y evitar cualquier tipo de interacción. De esta manera, se protege la información personal y se mantiene a salvo la seguridad digital propia y la de las personas cercanas.










