Durante casi cuatro décadas, su presencia fue apenas un rumor del pasado, nadie lo veía, nadie lo registraba. La intensa persecución humana y el deterioro de los humedales lo habían borrado del mapa argentino, sin embargo, contra todo pronóstico, uno de los animales más imponentes de Sudamérica volvió a deslizarse por aguas donde no se lo veía desde 1986, reavivando la esperanza de recuperación ambiental.
Se trata del regreso de la nutria gigante (Pteronura brasiliensis), el mayor cazador acuático del continente, que volvió a ocupar los esteros del Iberá, en Corrientes, un territorio clave para la biodiversidad del país.
Su retorno marca un punto de inflexión en la historia de la conservación regional y abre una nueva etapa para uno de los ecosistemas más valiosos de Argentina.
De la desaparición silenciosa al reencuentro con su hogar
Durante años, este animal fue víctima directa de la caza indiscriminada, especialmente a mediados del siglo pasado, cuando su piel era altamente codiciada.
A eso se sumaron la destrucción de su entorno natural y la presión humana constante sobre los humedales, el resultado fue devastador: se señaló que la especie había extinto del nordeste argentino y se la dio por perdida en la zona.

Ese escenario comenzó a cambiar gracias a un ambicioso proceso de recuperación ambiental iniciado en 2017, cuyo objetivo fue devolver especies clave a territorios donde habían sido eliminadas.
El grupo está integrado por una hembra trasladada desde España, su compañero proveniente del norte de Europa y dos crías que nacieron a fines de 2024 en el propio parque.
El grupo está integrado por una hembra llegada desde España, un macho proveniente de Europa del Norte y dos crías nacidas recientemente en suelo argentino, una señal clara de adaptación y futuro.

Un depredador clave para el equilibrio de los humedales
Lejos de la imagen dócil que suele asociarse a las nutrias, este animal es un cazador formidable, puede superar los 30 kilos de peso y alcanzar casi dos metros de largo, características que lo convierten en el dominante absoluto de ríos y lagunas.
Nutria gigante o Pteronura brasiliensis https://t.co/Y2rdiIrSiJ #animalessalvajes pic.twitter.com/AZVn7JKy9d
— EcologíaVerde (@ecologiaverde) January 7, 2026
Su dieta, basada principalmente en peces lo cual le permite cumplir con la función esencial de mantener bajo control las poblaciones y evitar desequilibrios en el ecosistema.
Aunque sigue enfrentando riesgos como la caza ilegal, las enfermedades y la alteración de su hábitat, su regreso representa mucho más que la vuelta de una especie.










