OpenAI ha anunciado el cierre de Sora, la aplicación diseñada para generar vídeos realistas mediante inteligencia artificial y compartirlos en un entorno similar a una red social. La plataforma dejará de estar disponible próximamente y también se descontinuará el acceso a su API para desarrolladores.
La compañía liderada por Sam Altman presentó Sora en septiembre del año pasado como una innovadora aplicación social. La plataforma permitía crear vídeos con el modelo Sora 2, compartirlos y remezclarlos con contenidos de otros usuarios, todo dentro de una interfaz de vídeos verticales cortos, al estilo de TikTok.

En su lanzamiento, la aplicación tuvo una gran acogida: alcanzó un millón de descargas en menos de cinco días, incluso superando el ritmo inicial de adopción de ChatGPT. Su popularidad continuó en ascenso durante los meses siguientes, al punto de que OpenAI enfrentó dificultades para satisfacer la alta demanda de generación de vídeos, lo que provocó la saturación del servicio.
No obstante, tras ese impulso inicial, Sora comenzó a registrar una caída notable en sus descargas. Ahora, apenas seis meses después de su lanzamiento, la compañía ha decidido cerrar definitivamente la aplicación.
“Nos despedimos de Sora”, indicó OpenAI en una publicación en la red social X, donde adelantó que próximamente compartirá más información, incluidos los plazos para el cierre de la aplicación y la API, así como detalles sobre cómo conservar los vídeos generados.
Aunque no se ha precisado una fecha exacta, los usuarios perderán el acceso en el corto plazo, al igual que los desarrolladores que utilizaban la API. Este movimiento también sugiere el posible abandono de los planes para integrar la generación de vídeo de Sora en ChatGPT.

Según explicó un portavoz de OpenAI en declaraciones a Engadget, la decisión responde a una reestructuración de los objetivos del equipo responsable del proyecto. En este sentido, la compañía busca priorizar otras áreas de desarrollo ante el creciente costo computacional y la demanda de recursos.
En concreto, el equipo de Sora pasará a centrarse en la investigación de simulación del mundo, con el objetivo de avanzar en robótica y desarrollar sistemas capaces de ayudar a resolver tareas físicas en entornos reales.
Otro efecto de este giro estratégico es la finalización del acuerdo entre OpenAI y Disney, según informó The Hollywood Reporter. Este convenio contemplaba una inversión de 858 millones de euros y una licencia de contenido por tres años, que permitía utilizar más de 200 personajes de franquicias como Marvel, Pixar y Star Wars en los vídeos generados por la plataforma.
Aunque OpenAI no ha detallado las causas exactas del cierre, Sora competía en un mercado cada vez más disputado, con alternativas como Vibes de Meta o el modelo Nano Banana de Google, integrado en Google Gemini.

Además, la plataforma enfrentó cuestionamientos relacionados con posibles infracciones de derechos de autor, especialmente por la generación de contenidos muy similares a obras originales, como animes.
En este contexto, Altman ya había advertido en diciembre de 2025 sobre una situación de “código rojo” en OpenAI debido a la creciente presión competitiva. En ese momento, subrayó la necesidad de reorientar los esfuerzos de la empresa hacia el fortalecimiento de ChatGPT antes de continuar expandiéndose hacia otros productos.
*Con información de Europa Press
