Si se quiere conocer y disfrutar de la esencia del Eje Cafetero, uno de los destinos que no se puede perder es Risaralda. Sus paisajes forman parte del Paisaje Cultural Cafetero, donde las montañas verdes, los cultivos de café y las fincas tradicionales crean un entorno perfecto para el descanso y el turismo rural.

Es un departamento con una gran biodiversidad y atractivos naturales, además de ofrecer rica gastronomía que sabe mejor gracias a la calidez y amabilidad de su gente, por lo que es un destino ideal para desconectarse y vivir experiencias auténticas.
Allí, a un poco más de una hora de Pereira, se encuentra uno de los tesoros turísticos mejor guardados de este departamento. Se trata de Santuario, un municipio cafetero que destaca por sus hermosos contrastes.

En sus tierras, los viajeros se encuentran con variedad de pisos térmicos, lindos paisajes y fincas cafeteras, pero también con su belleza arquitectónica, con balcones de colores y una calle real que es inevitable recorrer. Esa cuadra ilustra a uno de los municipios insignia del Paisaje Cultural Cafetero, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La Perla del Tatamá
En este pueblo, al que se le conoce como la ‘Perla de Tatamá’, un arco de Nuestra Señora del Carmen recibe a todos los visitantes y pasar momentos de tranquilidad en el parque principal mientras se degusta una rica taza de café es uno de los mejores planes.
Quien llega hasta Santuario, además de apreciar riquezas arquitectónicas y comerciales, tiene la posibilidad de disfrutar de su diversidad de atractivos naturales.

En este municipio se encuentra gran parte del Parque Nacional Natural Tatamá, un páramo virgen en un gran estado de conservación, donde nacen afluentes del río Cauca. De hecho, según el sitio web del Paisaje Cultural Cafetero, es uno de los tres páramos en Colombia que no han sufrido alteración humana.
A este se suma el Parque Municipal Natural San Rafael, que da entrada al Tatamá. Este es un escenario caracterizado por su diversidad de senderos y caminos, y es atendido por campesinos de la zona, que comparten las tradiciones de la región, haciendo que la experiencia sea muy enriquecedora.
Así, los paisajes y atractivos naturales de Santuario enamoran y atraen a muchos turistas que buscan una forma de estar en paz y disfrutar de la naturaleza. Como su nombre lo indica, este es un santuario de fauna y flora, ideal para quienes aman la naturaleza.
