El aguardiente se ha consolidado como una de las bebidas icónicas en Colombia. Hablar de este licor es referirse a tradición regional, costumbres auténticas y formas de celebrar.

El aguardiente se ha convertido en un elemento clave en fiestas populares y encuentros familiares, pues en cada departamento se encuentran licoreras y versiones diferentes del producto, convirtiéndose en un símbolo. Compartir un ‘guaro’ como se le llama popularmente, se relaciona con amistad, celebración y cercanía entre las personas.
Además de su valor cultural, este licor ha tenido un papel protagónico desde la perspectiva económica y política y hay regiones del país donde este producto tiene una gran relevancia y su consumo es alto.
En ese mapa cultural, uno de los municipios conocidos por su gran relación con esta bebida es Samaná, en el departamento de Caldas. En este pueblo, el aguardiente no solo se consume, sino que forma parte de la vida diaria y de las dinámicas sociales de la comunidad, siendo un símbolo de tradición e identidad. Se dice que allí esta bebida se integró a la vida cotidiana por influencia de la cultura antioqueña y caldense, donde el ‘guaro’ durante décadas ha sido muy popular.

¿Qué se puede hacer en Samaná?
Pero más allá de la tradición aguardientera, en este municipio caldense los viajeros encuentran una oferta amplia y para todos los gustos. Ubicado al oriente del departamento, tiene una temperatura promedio de 20 grados centígrados y desde Manizales se deben recorrer unos 193 kilómetros para disfrutar de sus encantos.
Es reconocido como uno de los municipios más extensos de Caldas, donde se encuentra el Parque Nacional Natural Reserva Selva de Florencia, un área que representa el ecosistema con mayor biodiversidad en el departamento, especialmente por la gran variedad de serpientes, la cual se encuentra enmarcada por los ríos La Miel y Samaná, según información de la Gobernación.

En este municipio, destacan algunos sitios que son de relevancia turística, como es el caso de la Laguna de San Diego, que tiene una profundidad de 50 metros y es alimentada por varias quebradas que desembocan en el río Samaná. En este escenario es posible acampar, hacer senderismo, realizar cabalgatas guiadas y pesca.
En el calendario cultural de este municipio se incluye el Festival Nacional de los Palenques, con música, comparsas y eventos tradicionales, y el 28 de agosto se conmemora el aniversario del municipio.

Desde el punto de vista gastronómico, este pueblo caldense es un buen lugar para disfrutar de heladerías artesanales, restaurantes locales y conocer la cultura cafetera de la región, pues en este destino es posible conocer sobre el proceso de este grano, uno de los soportes económicos de sus habitantes.
¿Cómo llegar a este destino?
Para llegar hasta este paraíso natural en donde es posible disfrutar de lindos paisajes, cascadas y ríos, la mejor vía es desde Manizales, capital del departamento, desde donde se realiza la ruta que pasa por Mariquita, Tolima, y tarda cerca de cinco horas. Desde Bogotá, el recorrido es de 224 kilómetros, pasando por la vía Villeta, Guaduas, Honda, Victoria y, finalmente, Samaná; con un tiempo estimado de seis horas.
