El departamento de Cundinamarca es uno de los destinos turísticos más diversos de Colombia. Reúne pueblos encantadores, montañas, lagunas, cascadas, gastronomía tradicional y experiencias de aventura.
Uno de sus 116 municipios es San Bernardo, ubicado a 108 kilómetros de Bogotá.
De acuerdo con el portal De Tour Cundinamarca, este poblado es un “territorio fértil que se alza entre montañas, laderas y valles”.
“Sus extraordinarias caídas de agua invitan a disfrutar y entrar en contacto directo con la naturaleza para realizar ecoturismo, deportes de aventura en páramos y montañas. Además, la región conserva historias míticas que enriquecen la experiencia cultural”, destaca la publicación.

“Es un destino ideal para el descanso, donde podrás hacer caminatas por senderos empedrados, conocer fincas fruteras”, subraya.
En materia gastronómica, los platos tradicionales son la lechona, el cocido de balú y el sudado campesino con pollo o carne.
Economía
La Alcaldía del municipio destaca que sus principales actividades económicas corresponden al sector primario de la economía. Sobresalen la agricultura, especialmente la fruticultura (lulo, mora, feijoa, granadilla, uchuva, tomate de árbol y curuba, entre otros), y la ganadería en menor escala.
El municipio de San Bernardo cuenta con una riqueza hídrica muy importante. Gran parte del páramo del Sumapaz está en su jurisdicción y grandes ríos como el Negro y el Pilar, y la quebrada La Chorrera, lo que ha facilitado la consolidación del municipio como Despensa Agrícola de Cundinamarca.

Su territorio limita por el norte con el municipio de Arbeláez; por el oriente con Bogotá; por el sur con el municipio de Venecia y el municipio de Cabrera; y por el occidente con el municipio de Pandi.

San Bernardo es conocido por sus momias naturales, las cuales se encuentran en el mausoleo José Arquímedes Castro, también llamado Museo de Momias.
“Es una exhibición de cuerpos sin vida sorprendentemente conservados por el fenómeno de la momificación natural. La primera momia encontrada en San Bernardo correspondía al cadáver intacto de una mujer que había sido sepultada en 1959, en la cripta del nuevo cementerio”, señala De Tour Cundinamarca.
Y agrega: “Años más tarde, en 1965, el cadáver momificado fue desenterrado de la cripta. Desde ahí, en las exhumaciones se fueron encontrando con frecuencia más cadáveres con diferente grado de momificación. En 1994 se dio apertura al Panteón de Momias. Actualmente, puede ser visitado para ver la exhibición, en vitrinas de vidrio, de los cuerpos de hombres, mujeres y niños momificados”.
