El turismo religioso tiene una gran importancia en Colombia, pues conecta la riqueza cultural, histórica y arquitectónica del país con las creencias y tradiciones de sus comunidades.

A través de iglesias, santuarios, basílicas y celebraciones religiosas, miles de viajeros recorren diferentes regiones para expresar su fe, conocer lugares emblemáticos y participar en peregrinaciones.
Además de su valor espiritual, esta forma de turismo contribuye a dinamizar las economías locales mediante el consumo en hoteles, restaurantes, comercios y servicios de transporte, al tiempo que promueve la conservación del patrimonio histórico y fortalece la identidad cultural de los territorios.
Destinos como el Santuario de Las Lajas, en Nariño, y la Basílica del Señor de los Milagros, en Buga, son ejemplos de cómo la devoción puede convertirse en un motor para el turismo y el desarrollo regional.

Precisamente, el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas, es uno de esos destinos que llaman la atención y que encantan no solo por su belleza arquitectónica, sino también por su ubicación, pues se encuentra en medio de las montañas de Nariño, al interior de un profundo cañón.
Templo con historia y tradiciones
Se trata de un templo que reúne historia, espiritualidad y tradiciones populares en una obra arquitectónica que cautiva a sus visitantes. Su belleza ha sido reconocida internacionalmente y en 2006 fue declarado Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional y, un año después, fue incluido entre las siete maravillas de Colombia.
La majestuosidad de su arquitectura se aprecia en sus dimensiones. El portal oficial de turismo Colombia Travel indica que sus torres se elevan hasta los 100 metros y los viajeros se encuentran también con un puente de 50 metros de largo y 17 de ancho, que conecta la construcción con el entorno montañoso.

A esto se suman sus gruesos muros de piedra, unidos con barro y rematados por arcos puntiagudos, que le dan una apariencia que recuerda a los castillos medievales, por lo que tiene un encanto muy especial.
La iglesia está construida a unos 40 metros sobre el río Guáitara y recibe su nombre de las lajas, piedras grises y blancas características de la zona, que contrastan con el verde de la cordillera de los Andes.
Además de su valor religioso, el santuario ofrece espacios para conocer reliquias, piezas arqueológicas relacionadas con la cultura indígena de los Pastos y recuerdos históricos de la construcción del templo. Sus arcos de piedra, vitrales, catacumbas y puertas de hierro complementan la experiencia de quienes llegan a este emblemático destino del sur de Colombia.

Sitios de interés
Quienes llegan a este destino pueden visitar otros lugares como la Laguna de la Cocha, un cuerpo de agua de origen glaciar ubicado a unos 20 kilómetros de Pasto, Nariño, reconocido por sus paisajes naturales y su riqueza en biodiversidad.
Además, tiene un profundo significado ancestral para pueblos indígenas como los quillasingas, camsá, cofán e inga, que consideran este territorio un lugar sagrado y conservan relatos y tradiciones que permiten conocer parte de su historia y legado cultural.
También está el Parque Nacional Sanquianga en donde se encuentra el 53% de los manglares de Nariño y posee una gran variedad de especies acuáticas, además de ser un lugar de anidación de aves por lo que una de las actividades es el avistamiento de estas especies.
