Uno de los municipios más encantadores del departamento de Santander es Barichara, declarado monumento nacional en 1975, actualmente Bien de Interés Cultural (BIC).
Esta población, ubicada a 120 kilómetros de Bucaramanga, alrededor de tres horas de distancia en vehículo, es unas de las que atrae mayor número de turistas en la región.
Su arquitectura es uno de los aspectos más destacados. “Su trazo urbano, creado por los españoles, se hizo en el lugar donde según la leyenda se apareció la virgen en una piedra que muy pronto fue convertida en motivo de adoración por los campesinos pobladores. El fervor creció y, aunque el párroco de la época no dio crédito a esta aparición, allí fue erigida la parroquia que inicialmente se llamó ‘Vareflorence’“, señala la Red Turística de Pueblos Patrimonio.

Entre los elementos que resaltan de sus viviendas se encuentra, en primer lugar, que sus tradiciones constructivas (tapia pisada, cantería) se “mantuvieron en el tiempo, de tal manera que garantizaron la preservación de su urbanismo con alto grado de conservación”, según la Alcaldía del municipio.
De igual manera, las casas son consideradas un “fiel reflejo” de la arquitectura de la región de Andalucía, en el sur de España, del siglo XVIII. “Casas con fachada sencilla, dos ventanas, portón, contraportón, patio central y corredores a los lados”, subraya la entidad.

Adicionalmente, el entramado urbano es considerado como singular y refleja la “vinculación de los fundadores con la iglesia católica y su devoción a ella”.

Esto se explica en que las calles y recorridos parten del templo principal (Catedral inmaculada Concepción y San Lorenzo Mártir) a los templos secundarios (capilla de San Antonio, Santa Bárbara y capilla del Cementerio), según detalla el plan especial de manejo y protección (PEMP) del centro histórico de la población.

Otro aspecto destacado es el ambiental. Su centro histórico está ubicado en una meseta al borde del Cañón del río Suárez y la serranía de los Yariguies. “Aspectos como su clima semiseco, árido, poca luminosidad y lluvia son condiciones excepcionales que engalanan el ‘pueblito más lindo de Colombia’”, agrega la Alcaldía.
Otros atractivos
Otro atractivo del municipio es el mirador del Salto del Mico. Ubicado a un kilómetro del parque principal, este es un lugar perfecto para los amantes de los atardeceres. Se dice que este lugar ofrece una de las mejores vistas sobre el cañón del Chicamocha.
También se destaca Puente Grande, uno de los cinco puentes de calicanto más importantes del país; su construcción de tipo colonial, con similitud a la del Puente de Boyacá, refleja el estilo arquitectónico del siglo XIX.
El Camino de Guane también es imperdible. Este sendero tiene características históricas, pues fue construido por los nativos guanes y empedrado a finales del siglo XIX por el alemán Geo Von Lenguerke.
