El departamento de Santander es uno de los destinos que vale la pena conocer por la diversidad de paisajes, pueblos históricos y experiencias de aventura que pueden vivir los viajeros.

Allí se pueden recorrer municipios con arquitectura tradicional y calles empedradas, conocer lugares de gran importancia histórica y disfrutar de escenarios naturales como cañones, montañas, ríos y cascadas.
A esto se suma su gastronomía que destaca por preparaciones tradicionales como la hormiga culona, el mute santandereano y la arepa de maíz, que han trascendido de generación en generación.

El departamento, que tiene 87 municipios, también es reconocido por su oferta de turismo de aventura, especialmente en los alrededores de San Gil, donde se practican actividades como rafting, parapente, espeleología y senderismo; así como por sus encantos históricos y coloniales.
Precisamente, uno de esos destinos más antiguos es Chipatá que, según se dice, fue el primer pueblo fundado del departamento y ocupa un lugar muy destacado en la historia regional.
Aunque otros lugares, como Bolívar o Cerrito, suelen aparecer cuando se habla de los primeros asentamientos de Santander, Chipatá conserva un reconocimiento especial por su antigüedad, pues su año de fundación es 1537, lo que indica que tiene 489 años.

Uno de los aspectos históricos para destacar es que allí se celebró la primera misa católica de la región. De acuerdo con información de la Alcaldía de Chipatá, el 2 de febrero de 1537 tuvo lugar este hecho histórico que marca el origen espiritual de esta zona del país. Fue oficiada por el padre Fray Domingo de las Casas, como parte de la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada.
Los datos oficiales indican que este acontecimiento tuvo lugar en lo que hoy se conoce como el Monumento de la Fe, símbolo de la historia y tradición de este municipio santandereano.

¿Qué sitios de interés tiene este municipio?
Aunque es un municipio pequeño, reúne una variedad de atractivos que lo convierten en una parada interesante para quienes recorren la región. Allí los viajeros pueden apreciar iglesias, escenarios naturales y otros sitios de interés que permiten descubrir parte de la identidad y el patrimonio local.
De acuerdo con la Alcaldía, en el área urbana se pueden encontrar la Iglesia Santo Ecce Homo, la Casa de la Cultura, el Instituto Agropecuario y la Alcaldía y a las afueras es posible disfrutar de la cascada conocida como La Chorrera y de la piscina Villa Rural Ágata, entre otros atractivos.

La importancia de este lugar, además, va más allá de su pasado histórico. Chipatá mantiene vivas diversas tradiciones que forman parte de su patrimonio cultural, entre ellas la Fiesta del Maíz, una celebración que reúne a la comunidad y refleja el vínculo del municipio con sus costumbres y raíces.
