La gastronomía es uno de los grandes atractivos turísticos de Colombia porque permite conocer el país a través de sus sabores, ingredientes y tradiciones. Probar un tamal, una arepa, lechona, un pescado del Caribe o una preparación del Pacífico no es solo una experiencia gastronómica, sino también una forma de acercarse a la cultura y las costumbres de cada destino.

Además, la diversidad natural del país proporciona una enorme variedad de ingredientes, desde frutas tropicales y productos amazónicos hasta pescados, tubérculos, cafés y cacao que permiten que las comunidades saquen provecho y los utilicen de la mejor forma.
Como pasa en las diferentes regiones del país, en Santander los viajeros no pueden dejar de probar platos que son típicos y que se caracterizan por sus sabores y preparaciones especiales. Estas son cuatro de esas delicias imperdibles si se está de visita por esa región.

Cabro
El cabro es, sin duda, una de las preparaciones típicas de Santander y uno de los imperdibles de probar. Es un plato que está muy ligado a la tradición campesina y a la historia culinaria de la región. Lo suelen servir frito, al horno o sudado, lo cual depende del gusto del consumidor. Usualmente está acompañado de pepitoria y arepa amarilla. La pepitoria se prepara con las vísceras del cabro o cordero.
Tamal santandereano
En Santander también se come tamal. Esta preparación es versátil y suele disfrutarse tanto durante el desayuno como a la hora del almuerzo, por lo que es una alternativa habitual en diferentes momentos del día.

La versión típica de Santander se elabora con masa de maíz pelado, a la que se incorporan carnes como res, pollo o cerdo, además de garbanzos, cebolla y pimentón. Posteriormente, la preparación se envuelve en hojas de plátano y se cocina hasta adquirir su característica forma rectangular y consistencia.

Arepa
La arepa santandereana es de esos productos que no pueden faltar en el plato. Un buen desayuno santandereano debe tener arepita amarilla. Esta preparación se realiza tradicionalmente a base de maíz pelado, chicharrón de cerdo y yuca, ingredientes que le aportan su sabor y textura característicos.

Su origen está relacionado con las tradiciones culinarias de los guanes, cuyos saberes gastronómicos se han transmitido a través de diferentes generaciones hasta convertirse en parte de la identidad santandereana. Es muy versátil y puede consumirse en cualquier momento del día.

Mute santandereano
El mute es otro imperdible. Esta preparación es una sopa que se elabora con diferentes ingredientes que se complementan perfectamente: carne, costilla de res, granos, papa, pastas, maíz y especias. Normalmente es espeso, pero aporta un sabor delicioso.
