Boyacá es uno de los destinos más acogedores para visitar en Colombia. Es un territorio rodeado de paisajes naturales, pueblos con encanto, historia, cultura y una gastronomía muy ligada a las tradiciones de la región.

Sus municipios conservan arquitectura colonial, plazas, iglesias y calles que permiten conocer parte de la historia no solo de la región, sino del país, mientras que sus montañas, lagunas, páramos y valles ofrecen escenarios ideales para descansar, hacer senderismo y disfrutar de la naturaleza.
A esto se suman platos típicos como la sopa de cuchuco, la mazamorra chiquita, las arepas boyacenses y el cocido, así como artesanías, festividades y tradiciones campesinas que le dan un toque especial a estas tierras.
Es un departamento con 123 municipios, muchos de los cuales destacan por unas particularidades muy especiales. Uno de ellos es Guayatá, ubicado a más o menos tres horas desde Bogotá, un destino del que dicen que parece sacado de Europa y lo comparan con las campiñas y valles del viejo continente.

Esto se debe a que en su territorio cuenta con la presencia de imponentes árboles de siete cueros, cuya particular floración transforma el paisaje y ofrece un escenario que cautiva a los viajeros, especialmente en los meses de agosto y septiembre, cuando se da este encantador y colorido proceso, que le ha valido al pueblo el apodo de ‘Jardín violeta de Boyacá’.
Esta especie es reconocida por la belleza de sus flores, las cuales se reflejan en tonalidades rosadas, púrpuras y blancas, dando al entorno una apariencia colorida y llamativa. Este espectáculo natural ha convertido al municipio en un lugar de interés para quienes disfrutan del ecoturismo, los paisajes y las experiencias en contacto con la naturaleza.

¿Qué hacer en este destino boyacense?
De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr), en la lista de atractivos turísticos de este municipio resaltan los senderos ecológicos, las cascadas cristalinas, el puente Calicanto, su imponente iglesia, el parque principal con sus monumentos simbólicos, los diferentes cerros y sus paisajes pintorescos.

También está su arquitectura colonial, los murales en alto relieve que resaltan la cultura y las costumbres e historia de Guayatá, así como los museos ‘La identidad Guayatuna’ y ‘La cultura Súnuba’, donde reposan piezas utilizadas por los antepasados en los diferentes oficios, una reliquia que ningún viajero debería dejar de conocer.
Además de su belleza paisajística y su arquitectura, Guayatá es reconocido por ser parte de los Guinness World Records con dos reconocimientos: uno al tapete de flores más largo del mundo y otro al mango más pesado del mundo, lo cual llena a sus habitantes de orgullo.
