Colombia es considerado uno de los países más biodiversos del mundo gracias a su privilegiada ubicación geográfica y a la gran variedad de ecosistemas presentes en sus diferentes regiones.

Este destino está enriquecido con dos océanos, extensas selvas, llanuras, páramos, humedales y bosques tropicales que albergan diversidad de especies de flora y fauna. Esta riqueza natural no solo tiene un gran valor ecológico, sino que también impulsa el turismo de naturaleza, la investigación científica y la conservación ambiental.
Los encantos de este cuerpo de agua
En este contexto hay muchos lugares que resultan únicos e ideales para vivir experiencias especiales y extraordinarias en medio de la naturaleza. Uno de ellos, que tal vez es desconocido para muchos, es la Laguna Damas del Nare, que se encuentra al sur oriente de San José del Guaviare.
Para llegar hasta allí se realiza un recorrido de unos 65 kilómetros desde la capital de Guaviare, en el que se pasa por sabanas y se abre paso entre la vegetación características de los bosques húmedos tropicales.

Información de la Gobernación del Guaviare indica que en este lugar se puede apreciar la enigmática y colorida laguna que alberga en sus aguas la tonina Inía Geoffrencis o delfín de agua dulce, en un espectáculo que es único y que puede apreciarse en muy pocos sitios del país.
Según la información oficial, para los lugareños, estos animales son como su hijos, porque han vivido siempre allí. Se trata de mamíferos con grandes particularidades que el sentir de los visitantes danzan y juegan dejando ver su belleza única, contagiando y generando un deseo de permanencia para quienes han tenido la oportunidad de estar allí.

Otros planes para hacer
Este es un buen destino para los amantes de la aventura y también para quienes disfrutan del contacto con la naturaleza, pues en esta visita se incluyen actividades como el senderismo y avistamiento de diversas especies.

Antes de llegar al espejo de agua, se realiza una caminata interpretativa por la selva donde los viajeros tienen la oportunidad de observar primates, gran variedad de aves y vegetación exótica.
Este sector es manejado por familias locales que cambiaron actividades tradicionales por la conservación del entorno y por ello, los turistas que quieren vivir la experiencia completa en este lugar pueden hospedarse en fincas comunitarias, comer preparaciones típicas de la región y adquirir productos artesanales elaborados por los habitantes de la zona.
Es importante saber que, además de ser un atractivo turístico, la laguna es un importante ecosistema amazónico que promueve la conservación de la biodiversidad y el desarrollo comunitario, por lo que la visita suele enfocarse en actividades de bajo impacto ambiental y educación sobre la riqueza natural de la región.
