Las vacaciones, los viajes de trabajo o las visitas familiares suelen venir acompañados de una preocupación recurrente: que la maleta pese más de lo permitido. Lo que muchos pasajeros desconocen es que unos pocos kilos de más pueden traducirse en cobros adicionales que, en algunos casos, representan un gasto importante dentro del presupuesto del viaje.

Por esta razón, las aerolíneas recomiendan revisar con anticipación las condiciones de equipaje incluidas en la tarifa adquirida. Aunque los límites varían según la compañía, la ruta y el tipo de tiquete aéreo, exceder el peso permitido suele generar costos extra que deben pagarse antes del embarque.
En el caso de Avianca, las maletas registradas tienen un límite de 23 kilogramos. Si el equipaje pesa entre 23 y 32 kilos, la aerolínea cobra un cargo adicional por sobrepeso que puede oscilar entre 15 y 100 dólares, dependiendo de la ruta. Si la maleta supera los 32 kilogramos, no será aceptada como equipaje en bodega.
Latam también contempla cobros para quienes excedan el peso permitido. De acuerdo con las tarifas publicadas para Colombia, el sobrepeso de una maleta puede costar entre 35 y 80 dólares, según el destino. La compañía establece igualmente un peso máximo de 23 kilos para la mayoría de los equipajes facturados.

Por su parte, Copa Airlines cobra 100 dólares por cada maleta que registre un peso superior a los 23 kilogramos y hasta los 32 kilogramos. Si el equipaje supera ese límite, la aerolínea no lo acepta como equipaje registrado convencional.
Iberia aplica una política diferente. La compañía permite registrar equipajes de hasta 32 kilogramos, pero cobra por cada kilo adicional cuando la franquicia contratada es superada. El valor informado en su portal es de 60 dólares por cada kilogramo excedente en vuelos internacionales.

Los expertos en viajes recomiendan pesar las maletas en casa antes de dirigirse al aeropuerto, distribuir adecuadamente los objetos entre el equipaje de mano y el equipaje facturado, y revisar las condiciones específicas de la aerolínea con la que se va a volar. Un simple control previo puede evitar largas filas en los mostradores y gastos inesperados a última hora.
Si bien las políticas varían entre compañías, el mensaje es el mismo: antes de cerrar la maleta, vale la pena revisar cuántos kilos permite su tarifa y cuáles son los cargos por exceso de equipaje publicados por cada aerolínea. De lo contrario, ese espacio extra para llevar recuerdos, compras o ropa adicional podría terminar costando mucho más de lo esperado.
