Muy cerca de Bogotá hay diversidad de planes para desarrollar y darse una escapada de fin de semana, disfrutar de una rica gastronomía, descansar y relajarse en medio de la naturaleza.

Desde la capital se ven los imponentes cerros de Monserrate y Guadalupe y muchas personas incluso llegan hasta ellos con el fin de hacer deporte, pagar una promesa o simplemente hacer un plan diferente, pero no muchos saben o conocen qué hay más allá, además de sus lindos paisajes.
Detrás de esos cerros se esconde una de las joyas turísticas mejor guardadas, no solo del departamento, sino del país. A solo una hora de la capital se encuentra Choachí, destino que fue seleccionado por la UNU Turismo como uno de los mejores y más lindos del mundo para hacer turismo rural.

Su ubicación estratégica es perfecta y su clima muy agradable. Quienes deciden llegar hasta este lugar dejan atrás el frío y la nubosidad de Bogotá en un recorrido muy corto, descendiendo hacia un valle con temperaturas cálidas. Es perfecto para desconectar del estrés urbano sin tener que hacer un viaje largo.
Perfecto para el ecoturismo
Este municipio es considerado un verdadero paraíso para el ecoturismo y los amantes de la aventura al aire libre. Su geografía montañosa alberga escenarios naturales como el Páramo de Cruz Verde y la imponente Cascada La Chorrera, que con sus 590 metros de caída es la más alta de Colombia. Estos espacios ofrecen rutas de senderismo y miradores que garantizan una conexión profunda con la naturaleza.

En el mencionado páramo se encuentra el Parque Ecológico Matarredonda, ubicado en la vía que conecta a Bogotá con Choachí, un escenario ideal para admirar la belleza del ecosistema de páramo. Aquí los amantes de la naturaleza pueden caminar entre valles de frailejones, lagunas y recorrer antiguos caminos reales empedrados por donde transitaban los muiscas y los colonizadores.

En cuanto a la cascada, situada un poco más adelante, antes de llegar al casco urbano, es un sitio ideal para una buena caminata a través del bosque de niebla. Es un escenario que destaca por estar rodeado de una amplia biodiversidad, en donde se aprecian aves y un paisaje verde especial para desconectarse.
Choachí también es un referente por sus aguas termales a las que se les atribuyen beneficios medicinales, ideales para quienes buscan descanso terapéutico y relajación en medio de las montañas.
Además, la experiencia se complementa con su rica gastronomía tradicional, donde el viajero puede delitarse con diferentes preparaciones típicas como la picada o piquete, los amasijos y el café de origen cultivado en la misma región.
