Cundinamarca es un territorio ideal para los amantes de los viajes cortos con diversidad de planes para hacer. Quienes viven en Bogotá tienen el privilegio de cambiar de ambiente con solo recorrer una o dos horas por carretera.

Así, en pocos minutos tienen la posibilidad de disfrutar de un clima cálido o templado, encontrando a su paso una inmensa diversidad de ecosistemas que van desde páramos hasta valles de vegetación tropical y refrescantes fuentes hídricas.
Uno de esos destinos que resultan mágicos e imperdibles es Villeta, conocida como la Ciudad dulce de Colombia, que se ha consolidado como uno de los destinos preferidos por los viajeros para escapar del frío y la rutina.
Este destino está situado a apenas un par de horas de la capital (saliendo por la calle 80) y allí el clima cambia significativamente para ofrecer temperaturas cálidas y agradables, ideales para disfrutar de un fin de semana de descanso en piscina y realizando planes de contacto con la naturaleza.

Un paraíso de cascadas y naturaleza
Este es un destino que no solo cuenta con excelentes fincas y hoteles, sino que alberga maravillas naturales como los famosos Saltos de los Micos. Este conjunto de cascadas se convierte en el plan perfecto para los amantes de la aventura, quienes pueden disfrutar de caminatas ecológicas por los senderos hídricos, practicar deportes extremos como el rappel o simplemente refrescarse en las caídas de agua natural rodeados de una exuberante vegetación.

También está el camino real Villeta - Guaduas, un sendero histórico presente desde tiempos precolombinos y motor del desarrollo de la región en los tiempos de la Colonia, según información de la Alcaldía Municipal.
Dos tractivos más son la Laguna Larga, ubicada en la vereda Salitre Blanco que tiene unos 200 metros de largo por unos 15 metros de ancho y una profundidad alrededor de tres metros y el Salto Caiquero, una caída natural de más de 10 metros, que atrae a los viajeros en la entrada del municipio a menos de cinco minutos del peaje del mismo nombre.

Experiencia cultural
Además de la aventura y el agua, Villeta ofrece una experiencia mucho más tranquila y cultural. Al ser el epicentro de la producción panelera de la región, los visitantes pueden recorrer las fincas y trapiches para conocer el proceso tradicional de la panela.
También está el parque principal rodeado de varios monumentos y de una oferta gastronómica amplia, donde se encuentran amplias zonas para el disfrute de la vida nocturna y se pueden encontrar locales de artesanos de la región, cercanos a los monumentos a la familia campesina y el trapiche.
Así las cosas, Villeta se consolida como un destino que logra el equilibrio perfecto: ofrece la diversión de los balnearios y piscinas, pero mantiene un ambiente acogedor, menos congestionado y conectado con la naturaleza y las tradiciones campesinas.
