Para muchas personas, conducir es toda una ciencia y, para garantizar su seguridad al volante, los expertos insisten en que la graduación de los espejos es una de las más importantes acciones preventivas que debe tomar un conductor. Agencias internacionales de seguridad vial como la SAE, AAA y DGT han especificado cómo se debe usar esta herramienta vehicular para neutralizar los puntos ciegos.

Cuando se habla de los espejos retrovisores, en un automóvil se incluyen 3: los dos exteriores laterales y el espejo central interior. Estos deben garantizar la visibilidad de todos los ángulos que comprometan al vehículo, sin importar si se está hablando de un carro o una moto.
La Sociedad de Ingenieros de Automoción (SAE), en el estándar Paper 950601, especificó matemáticamente que la colocación de los espejos retrovisores debe graduarse de tal forma que estos permitan al conductor tener al máximo la visión al exterior con el fin de eliminar la superposición del vehículo propio y erradicar los ángulos muertos. Dejando la claridad de que con ellos no debe verse el interior del automóvil, a excepción del interior que es inevitable.
Puntos claves a tener en cuenta en la graduación
Distintos expertos señalan que, para empezar a graduar los espejos retrovisores, es esencial estar bien acomodado en la silla del copiloto, de tal forma que logre partir de su verdadero punto de partida en su visión.
Para los vehículos en los que se conduce desde el sector izquierdo (como en Colombia), las autoridades establecen que el espejo exterior de este lado debe permitirle al conductor tener la visión de la esquina trasera del vehículo y, luego de esto, todo debe ser el panorama vial.


En cuanto al lateral derecho, especifican que debe medirse inclinando el cuerpo hacia la mitad del vehículo (entre los asientos delanteros) y desde allí garantizar que desde este ángulo se vea este costado del auto, de tal forma que cuando se acomode en su posición de conductor, pueda ver todo el carril del lado, evitando puntos ciegos
Por último, el espejo central debe encuadrar perfectamente el panorámico trasero sin que el conductor gire su cabeza. De acuerdo con los expertos, con este debe tenerse toda la visión de lo que sucede en la vía detrás del carro sin necesidad de mover el cuerpo.

Ahora bien, los manuales de formación vial de la Dirección General de Tráfico de España (DGT) especifican que ningún ajuste con los espejos sustituye del todo a un vistazo rápido por encima del hombro antes de realizar una maniobra, aunque deja la claridad de que esta es la esencia de su creación, por lo que deben estar allí.

