En la noche del miércoles, la infraestructura del sistema de transporte público de la ‘sucursal del cielo’ fue escenario de afectaciones derivadas de actos vandálicos, que impactan tanto en la operación como en la calidad del servicio. Estos hechos suelen generar interrupciones, sobrecostos en mantenimiento y dificultades para los usuarios que dependen del sistema en su día a día.
El alcalde Alejandro Eder dio a conocer que siete estaciones del sistema MIO fueron vandalizadas, generando daños significativos en su infraestructura. Estos hechos provocarán afectaciones en la movilidad de más de 50.000 ciudadanos que utilizan este sistema de transporte, según lo mencionado por el mandatario.
Estos hechos fueron realizados por encapuchados, quienes exhibieron, a través de graffittis, su inconformismo con la administración actual de la ciudad y de la Universidad del Valle (claustro al que presuntamente pertenecen). En fotos que circulan por redes sociales, también se pudo observar que apuntaron contra la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro.

De acuerdo con la información de la Alcaldía, los actos vandálicos incluyeron daños en vidrios, puertas y otros elementos estructurales de las estaciones.
Asimismo, se indicó que los equipos técnicos trabajan en la evaluación de los daños y en la recuperación de las estaciones afectadas, con el objetivo de restablecer el servicio en el menor tiempo posible. Estas labores implican reparaciones estructurales y la reposición de elementos deteriorados.
Las autoridades locales rechazaron estos hechos y señalaron que las afectaciones impactan directamente a los usuarios del transporte público, quienes dependen del sistema para sus desplazamientos diarios. Además, indicaron que los daños representan un retroceso en los esfuerzos por mantener la infraestructura en condiciones óptimas.

Eder se manifestó a través de sus redes sociales, donde manifestó que “una cosa es manifestarse y otra muy distinta es destruir lo que le pertenece a toda la ciudad (...) He dado la instrucción clara de investigar a fondo estos hechos y dar con los responsables. En Cali se garantizan derechos, pero también se hace respetar la ciudad”.
Lo ocurrido esta noche no tiene justificación: ocho estaciones del MIO vandalizadas y más de 40.000 caleños afectados para regresar a sus casas.
— Alejandro Eder (@alejoeder) April 9, 2026
El daño no es a un sistema: es a cerca de 50.000 ciudadanos que dependen de la Calle 5ª para estudiar, trabajar y ejercer su derecho…
El sistema MIO, operado por Metrocali, es uno de los principales medios de transporte en la ciudad y ha enfrentado diferentes retos en su operación, incluyendo problemas financieros, reducción en la demanda y afectaciones a su infraestructura. En este contexto, los actos vandálicos agravan la situación y dificultan la prestación del servicio.
Las autoridades también hicieron un llamado a la ciudadanía para proteger la infraestructura pública, recordando que este tipo de bienes son financiados con recursos públicos y están destinados al beneficio colectivo.
