Adoptar un animal de compañía implica mucho más que llevarlo a casa, pues los tenedores deben cumplir ciertos compromisos que no pueden dejar de lado si en realidad quieren tener una mascota en casa.

Algunas adopciones fracasan cuando las personas subestiman el tiempo, los gastos, el entrenamiento y los cambios que supone incorporar un animal a la familia y esto es un poco lo que ha pasado con Blue, un perro cachorro, de menos de un año que se encuentra a la espera de un hogar responsable.
Los nuevos dueños deben tener presente que un animal puede necesitar semanas o meses para sentirse seguro y aprender nuevas rutinas. Por eso, una adopción responsable requiere conocer su personalidad y necesidades, contar con acompañamiento cuando sea necesario y entender que el compromiso puede durar muchos años.
En el caso de Blue, peludo que busca familia en Buenos Aires, su historia es conmovedora y deja en evidencia que adoptar por impulso o dejarse llevar únicamente por la apariencia de un animal, sin considerar el tiempo, dedicación y recursos económicos que requiere su cuidado, puede terminar afectando seriamente su bienestar.
Este canino ya ha sido devuelto dos veces y aún no cumple un año, según la Oasis Animal. Lo que buscan ahora es que llegue a una familia realmente comprometida con su bienestar. Por eso, uno de los principales requisitos es que los adoptantes deberán estar dispuestos a trabajar junto a Blue con un adiestrador y dedicarle el tiempo y la paciencia que necesita.
Si bien es un perro con muchas cualidades, durante sus primeros meses de vida no recibió la educación y el acompañamiento que necesitaba y por ello cuando comenzaron las dificultades propias de un cachorro, fue devuelto una y otra vez.

Gran energía y tamaño
Blue es un galgo XL, muy activo y con mucha energía por lo que requiere de varios paseos al día, ejercicio y una rutina que le permita mantenerse equilibrado. Se lleva bien con perros y gatos, disfruta correr y jugar y, sobre todo, busca compañía, de acuerdo con lo que indica Oasis Animal.

Si bien es un cachorro, es de tamaño gigante. Y eso significa que sus travesuras también pueden ser muy grandes, aspectos que no deben pasar por alto sus nuevos dueños porque al estar joven todavía está aprendiendo a controlar su fuerza y su tamaño.

Sin embargo, para quienes le buscan hogar, lo anterior no hace que Blue sea menos merecedor de una familia que lo quiera y lo acompañe, pues es un animal cariñoso, divertido, mimado y buen compañero. Un aspecto muy importante es que con otros perros se lleva muy bien.
