María José Osorio Montagut, animalista, compartió con SEMANA el caso de un perro rescatado en Bogotá, específicamente en la estación de TransMilenio de la 45.
El perro, al que María José, las personas que participaron en el rescate y el grupo de Protección Animal de la Universidad Javeriana llamaron Milo, fue acogido por la familia de Diego Alejandro Daza, que le ha brindado con amor y paciencia el cuidado que tanto necesitaba.
María José afirmó que el caso de Milo “refleja la problemática de abandono y sobrepoblación de animales en condición de calle”.

Tras su rescate, Milo presentó graves complicaciones de salud que requirieron múltiples cuidados médicos.
Ha tenido un proceso de rehabilitación médica satisfactorio y actualmente se encuentra en adaptación conductual a su nueva vida dentro de un hogar. Este proceso busca que el perro entienda que sus nuevos dueños quieren cuidarlo y no hacerle daño, ya que los animales que provienen de la calle suelen tener miedo debido a los posibles maltratos que han sufrido.

Asimismo, esta adaptación ayuda a que Milo comprenda las nuevas reglas y convenciones de convivencia dentro del hogar.
Distintas campañas se han enfocado en generar estrategias para la adopción de animales rescatados, así como en la recolección de fondos que financien el mantenimiento de fundaciones que sostienen a estos animales mientras encuentran una nueva familia.
Recientemente, también se presentó el abandono de Tomy, un perrito criollo, en Medellín. Este se encontró cerca de la Biblioteca de Robledo San Germán, junto con una nota que conmovió a los internautas que pudieron conocer su caso.

Tomy fue hallado amarrado a un árbol, en un parque cercano a la biblioteca anteriormente mencionada, con un bozal, una cobija y una particular nota que decía: “Me llamo Tomy, ¿me reciben, por favor? Gracias”.

De acuerdo con la información inicial, este canino habría sido abandonado por un hombre en el lugar. Tras percatarse del inminente abandono que enfrentaba Tomy, la comunidad intervino y el perro fue trasladado al Centro de Bienestar Animal La Perla.
El hecho generó descontento entre los vecinos, quienes consideran que un abandono de este tipo es cruel. Diferentes usuarios de redes sociales han solicitado la identificación del hombre que dejó a Tomy para presentar la denuncia correspondiente por maltrato animal.

Debido a la gran repercusión mediática del caso, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se pronunció, asegurando que Tomy se encuentra a salvo tras su traslado al Centro de Bienestar Animal La Perla.
Según lo informado por el alcalde, el perro tiene aproximadamente dos años, está esterilizado y cuenta con microchip. Hasta el momento se desconocen las causas reales de su abandono.
Este caso refleja, además, la problemática general del abandono de mascotas en todo el territorio nacional.
