Un angustiante llamado de auxilio se viraliza en redes sociales luego de que un refugio de animales en Bogotá advirtiera que se quedó sin alimento para los perros que tiene bajo su cuidado.

El refugio Sandy, que está en Ciudad Bolívar y cuida perros rescatados del abandono, maltrato y condiciones difíciles, dijo que está pasando por una crisis que amenaza su trabajo.
“Hoy te escribimos con el corazón en la mano porque nos quedamos sin pepitas para alimentar a nuestros rescatados”, señala el mensaje difundido.
En el refugio que lleva cuatro años de rescate, hay varios perros en tratamiento veterinario, recuperándose de heridas físicas y procesos emocionales derivados del maltrato. Sin embargo, la falta de comida y las deudas acumuladas con clínicas veterinarias han complicado aún más la situación.
“Son vidas que ya sufrieron abandono, maltrato y hambre, y que hoy están sanando su cuerpo y su alma, pero sin alimento no podemos seguir”, agregaron, al advertir que la ayuda es urgente para poder sostener el cuidado diario de los animales.


El panorama refleja una problemática mayor en la ciudad. De acuerdo con cifras del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, en la capital se registran más de 100.000 animales en condición de abandono, mientras que las denuncias por maltrato siguen en aumento.
Por su parte, la Secretaría Distrital de Ambiente ha señalado que la tenencia irresponsable es una de las principales causas de esta crisis.
Ante este escenario, el refugio habilitó diferentes formas de ayuda para quienes deseen aportar.

Están recibiendo donaciones de alimentos como concentrado, arroz, lentejas, avena, verduras y menudencias, que sirven para alimentar a los animales mientras logran estabilizar su situación financiera.
Además, quienes quieran hacer aportes económicos pueden hacerlo a través de plataformas digitales:
* Nequi: 3217058235
* Daviplata: 3028685171
Finalmente, los responsables del refugio hicieron un llamado a la solidaridad ciudadana: “Cada granito cuenta. Si no puedes donar, ayúdanos compartiendo. Ellos no tienen voz, pero nosotros sí”. Mientras tanto, la esperanza de estos perros depende, en gran medida, de la ayuda que puedan recibir en las próximas horas.
