Aunque las fundaciones de animales brindan una segunda oportunidad a muchas mascotas sin hogar, su principal objetivo es encontrarles una familia que les ofrezca cuidado, amor y la atención que necesitan para ser felices.

Por esta razón, la historia de Masmelo conmovió tanto a los rescatistas de la Fundación Mundo Peludo, en Medellín, ya que era el perrito más viejo que resguardaban y que, desafortunadamente por su edad, nadie quería adoptar.
Sin embargo, su destino cambió por completo durante una jornada de adopción en la que otros 36 animales lograron encontrar un nuevo hogar, mostrando el lado esperanzador de esta acción que salva vidas y reduce el abandono.
Un final que parecía imposible y que ahora es motivo de felicidad
De acuerdo con la información compartida por la fundación a través de su cuenta de Instagram (@mundopeludoadopciones), Masmelo, un perro de edad avanzada, logró lo que para muchos animales con su edad parece casi imposible: encontrar un hogar definitivo.
Por eso, su adopción se convirtió en el momento más significativo y emocionante en una jornada de adopción organizada por la misma entidad, la cual se llevó a cabo en el marco de la Feria de Animales VELÚ, en el Centro Comercial Viva Envigado.
La noticia hizo que los voluntarios y asistentes resaltaran la adopción como un acto de responsabilidad y empatía, que transforma no solo la vida de un animal, sino también la de quienes deciden recibirlo. “Adoptar un viejito es cambiar el final de su historia🩵“, anotaron en su publicación.
“Masmelo es un perrito que ya está muy viejito. Las posibilidades de que adopten un perro viejito son muy bajitas, pero ellos también merecen un hogar, una oportunidad. Estamos muy felices porque acaban de adoptarlo”, indicó la fundación en un emotivo video.
Al contar su historia, varios usuarios de esta red social comenzaron a reaccionar aplaudiendo el nuevo comienzo que tiene Masmelo, aún cuando parecía que pasaría los últimos años de su vida en una fundación, junto a otros animales rescatados de situaciones de abandono, maltrato o violencia.

“Adoptar un viejito significa que quizá no estará mucho tiempo en tu vida, pero que tú marcarás el resto de la suya”, agregó la fundación, dejando en evidencia la alegría que generó la adopción de este perrito y el alivio que representa que haya sido acogido por una familia.
Además, precisó que el fin de semana dejó cifras que calificaron como históricas ya que, en total, 37 animales fueron adoptados, superando las expectativas y consolidando un récord de segundas oportunidades que se habían registrado en este refugio.
“Hoy 37 seres duermen sabiendo lo que es el calor de un hogar”, señalaron los organizadores de la jornada.
