El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), operado por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, dio a conocer el exitoso proceso de atención y crianza de una pequeña comadreja que ingresó a sus instalaciones con apenas unos días de nacida.

El rescate representa un logro biológico significativo dada la fragilidad de los ejemplares de fauna silvestre en etapas neonatales.
Debido a su corta edad, el equipo asistencial del centro debió estructurar un protocolo de cuidados intensivos enfocado no solo en la supervivencia física del mamífero, sino en la preservación estricta de sus instintos naturales.


Cuidados especializados y aislamiento del contacto humano
La atención de la comadreja ha requerido un monitoreo técnico permanente a cargo del equipo de neonatología. Entre las acciones desarrolladas se destaca la regulación constante de su temperatura corporal mediante fuentes de calor artificiales, el suministro de una dieta a base de leche especializada y el control semanal de peso y talla.
No obstante, las autoridades ambientales enfatizaron que el mayor desafío operativo consiste en evitar la impronta o humanización de la especie, condición que le impediría desenvolverse de forma autónoma al ser liberada.

“Esta pequeña comadreja llegó a nuestro CAVR con apenas unos días de nacida. A esa edad, el reto no es solo alimentarla, es garantizar su desarrollo sin alterar los comportamientos que necesitará en libertad. Uno de los mayores desafíos es reducir, al mínimo, el contacto humano. Por eso, se trabajó para que aprendiera a consumir el alimento por sí sola”, señaló en un mensaje oficial la institución.
El equipo profesional del CAVR recordó que, aunque la comadreja es una especie nativa del ecosistema del Valle de Aburrá, los avistamientos urbanos son sumamente escasos debido a sus hábitos esquivos y a su comportamiento marcadamente silvestre.

¿Qué hacer ante el hallazgo de un animal silvestre?
Frente a la presencia de fauna silvestre en entornos urbanos o periurbanos, la autoridad ambiental del Valle de Aburrá reiteró las pautas de actuación inmediata para proteger la integridad del ciudadano y de la fauna:
- Mantener la distancia: Evitar el contacto físico directo para prevenir mordeduras, rasguños o la transmisión de enfermedades zoonóticas.
- No alimentar ni acorralar: Evitar arrojar objetos o perseguir al ejemplar, permitiendo que se desplace por sus propios medios si no se encuentra herido.
- Aislar animales domésticos: Distanciar a caninos y felinos para evitar agresiones o contagios entre especies.
- Buscar refugio: Resguardarse en un lugar seguro si se trata de un ejemplar potencialmente peligroso.
- Reporte oficial: Comunicarse de inmediato con las líneas de atención ambiental o la línea 123 de la Policía Nacional para coordinar el rescate con personal calificado.
