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El niño que pedaleó con Rigo por poco sufre un accidente vial y envió un mensaje a Egan

Tras hacerse famoso por seguirle el ritmo a Urán y Dumoulin, Ángel David Valencia contó las dificultades que ha vivido en carreteras de Antioquia


Rigoberto Urán se topó de frente con un ‘ángel’ en las carreteras de Antioquia. No se trata de ninguna experiencia paranormal, simplemente durante su entrenamiento junto al Jumbo Visma y a Taco van der Hoorn de la escuadra Intermarché-Wanty entrenando entre Sonsón y La Unión, en Antioquia, el carismático pedalista paisa conoció a Ángel David Valencia, un pequeño de 13 años que desde que tenía 9 forma parte del club de ciclismo Balcón de Oriente, con el entrenador Óscar Guzmán.

El momento, que quedó registrado en video, y que empezó como una historia en Instagram que posteó el profesional del Education First invitando a sus colegas a una panadería en Sonsón y luego rodando cerca al pueblo, terminó dándole la vuelta al mundo por las sorprendentes habilidades de un niño de 13 años que se pegó al entrenamiento manteniendo el ritmo del pelotón élite.

“Yo salí a entrenar mi rutina y por allá me los encontré y me les pegué a rueda. Hablé con Rigo y con los otros del Jumbo, pero no les entendía muy bien por el idioma y me preguntaban cuántos kilómetros llevaba. Rigo me felicitaba y me decía que echara para adelante y que soltáramos a Tom Dumoulin”, relató el joven en SEMANA TV.

Su papá, Uriel Valencia, ha sido su principal maestro y apoyo para ser ciclista. Con él celebró haberse encontrado a los capos del ciclismo que hasta hace poco, solo veía por televisión. “Llegó a la casa muy contento que se había encontrado con estos monstruos del ciclismo y que les había seguido el golpe 15 minutos subiendo”, dijo orgulloso en el primer canal digital de Colombia.

Sin embargo, Ángel está seguro de que pudo haber demostrado mucho más de su talento en un momento que seguro tardará en repetirse. “Ellos me alcanzaron a mí y empecé a jalar con Rigo y eso se fue en un momentico. Me arrepiento de no haber seguido más con ellos, pero muy contento”, dijo el pequeño y agregó que el deportista urraeño lo sorprendió tanto que está seguro que tiene como ser protagonista de nuevo en una grande. “Vi fuerte a Rigo para ganar carreras. Todavía da mucha leña, miren a Valverde que sigue dando guerra”, recalcó.

Sin embargo, aunque el celular no para de sonarle para pedirle una entrevista al que desde ya denominan el futuro escarabajo, al padre de Ángel le da un poco de temor todo lo que está viviendo su pequeño. ”Contentos y asustados con este apogeo que ha tenido en estos tres días”. Su temor radica en no encontrar en este momento en el que se viralizó el talento de Ángel un apoyo que lo ayude a sacarlo adelante. “Pedimos una colaboración a equipos profesionales, ciclistas, porque aquí hay mucho talento y necesitamos apoyo, bicicletas, uniformes y patrocinios”, dijo Uriel, un humilde cultivador en la vereda San Juan, ubicada a 9 km de La Unión y que gracias a la agricultura ha logrado sacar adelante a su familia.

“Yo cultivo la papa, de eso vivimos y apoyo a Ángel en lo que más puedo. Económicamente le ayudo muy suave y lo acompaño en las carreras”, relató.

De hecho, la bicicleta en la que Ángel demostró todas sus habilidades junto a Urán y el Jumbo Visma es la de su papá. “La bicicletica era la mía, viejita ya. Ya tiene añitos y la vamos sosteniendo y haciendo mantenimiento”, contó en SEMANA.

Es Uriel Valencia el primer escarabajo de su familia, una pasión que le heredó a su hijo. “Me gusta mucho el ciclismo, entonces yo salgo a montar en bicicleta. El niño fue creciendo y a los 5 o 6 años le compré una bicicletica todoterreno, aprendió a montar y lo saqué por carretera y le cogió cariño”, dijo el papá de Ángel que es bastante competitivo con su pupilo. “Todavía le toca tomar mucha aguapanelita para que me alcance. Mentiras, ya no soy capaz de seguirle el ritmo”, dijo entre risas de las que se contagió su hijo y respondió con categoría. “Yo ya boto a mi papá”.

Ángel sabe que el cuarto de hora al lado de Rigo aún sigue vigente. Por eso sigue como todas las tardes saliendo con sus cuatro compañeros de la vereda donde vive y entrenando duro los sábados con el club de La Unión. “Quiero seguir entrenando con mucha disciplina, quisiera ganar el Tour, el Giro... pero empezar con la Vuelta a Colombia y el Tour Colombia”, dijo soñando en igualar la gesta de Egan Bernal a quien no deja de tener como uno de sus ídolos pese al duro momento que está pasando después del accidente en carreteras de Cundinamarca. De hecho, con Bernal también tiene un gran recuerdo.

“Los ciclistas que me inspiran son Nairo, Rigo, Egan y Pogačar. Incluso, antes del Tour Colombia 2.1 nos llevaron a una pista de patinaje cuando Egan estaba con el SKY y dimos una vuelta, nos dieron caramañolas y nos firmaron”, relató Ángel y aprovechó para enviarle un mensaje al zipaquireño. “Ojalá que se recupere pronto y siga llenándonos de alegrías”.

Ángel y su papá dicen entender el momento que vive Egan y su familia, pues hace poco experimentaron un susto cuando el ciclista de 13 años salió de su casa a entrenar.

“Cuando sale a entrenar, a veces quedamos preocupados. Hace 20 días se cayó y se aporreó. Salió en la mañana con la carretera mojada, había mucha arena y se resbaló”, contó Uriel sobre el incidente que vivió Ángel y que por poco se hace más grave. “Me paré de una porque venía una tractomula, me quedé un momentico pasando el susto y me devolví a la casa. Es que uno siempre en las carreteras ve camiones, carros, buses que le pasan muy cerquita a uno”, recordó el niño.

Agradecido por no haber tenido consecuencias peores y reaccionar rápido ante la caída, Ángel pidió a los conductores poner más atención en las carreteras e incluso ponerse en el papel del ciclista. “Que sean más tolerantes y ojalá fueran ellos los que estuvieran montando que eso se siente muy maluco y asusta mucho”, dijo.

Este pedalista de 13 años, que lleva dos compitiendo, se ve como escalador y se visualiza en 7 más destacándose en las vueltas a Antioquia y a Colombia. Su papá quiere verlo llegar tan lejos como aquellos ciclistas que los reúnen al frente del televisor en cada Giro de Italia, Tour de Francia o Vuelta a España. “Primero sueño que estudie, sea disciplinado y tenga humildad. Que lo patrocine un equipo, empiece carreras aquí y vaya a Europa”, concluyó.

Como muchos niños en nuestro país, Ángel se hizo fuerte pese a las limitantes de la vida. Sus piernas de acero las forjó pedaleando todos los días hacia la institución educativa San Juan y dedicando después de cumplir con sus responsabilidades estudiantiles 30 a 40 kilómetros en su entrenamiento.

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