En distintos momentos de la historia de Colombia se ha echado mano del impuesto al patrimonio de las empresas, lo que, no deja de ser controversial, teniendo en cuenta algunas opiniones que apuntan a que quitarles capital a las compañías afecta su productividad y, por esa vía, el crecimiento de la economía y la generación de empleo.
Ahora, el Ministerio de Hacienda confirmó que el impuesto al patrimonio hará parte de la propuesta tributaria que utilizarán para obtener buena parte de los 8 billones de pesos que se requieren para una emergencia económica que declararán, en el contexto de la crisis invernal en departamentos de la región Caribe colombiano.
Esta es la línea de tiempo del uso de este impuesto, en las últimas dos décadas.
Primera tanda después del 2000
Entre 2004 y 2006, se utilizó este tributo, luego de la expedición de la Ley 863 de 2003. Gobierno de Álvaro Uribe.
En ese año lo aportaron, tanto las personas naturales como las jurídicas y se cobró a partir de un patrimonio líquido mayor a 3.000 millones de pesos.
De 2007 a 2010
De nuevo se expidió una ley, la 1111 de 2006, para continuarlo. Recayó sobre los mismos sujetos: personas naturales y personas jurídicas y tuvo como objetivo financiar la seguridad democrática en un lapso de 3 años, de 2011 a 2014.
Con una Ley promulgada en 2009, se estableció que se causaría por una sola vez y se pagaría a cuotas.
Cambio de nombre: 2015 – 2018
La Ley 1739 de 2014 creó el llamado impuesto a la riqueza. Aplicaba para personas naturales y jurídicas.

Entonces, ¿cuándo no ha habido impuesto al patrimonio?
Entre los años 2000 y 2003
De 2019 a 2022 tampoco hubo este impuesto.
No hubo impuesto al patrimonio ni a la riqueza.
La Ley 2277 de 2022 creó el impuesto al patrimonio de manera permanente, pero para las personas naturales y sucesiones ilíquidas, al igual que las entidades extranjeras no residentes.
