El último día hábil de cada mes, la Junta Directiva del Banco de la República tiene su reunión habitual. En ocho de ellas, hay decisión sobre la tasa de referencia, y en las cuatro restantes, no.
En la de este lunes, 31 de agosto, la reunión no tomará ninguna decisión sobre tasas, ni habrá rueda de prensa; sin embargo, en ella se analizará y monitoreará la situación económica del país. La reunión inició a primera hora de la mañana.
La novedad es que en ella debutó Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda del Gobierno de Abelardo De La Espriella.
Junto a Gómez Martínez están Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, Bibiana Taboada, Mauricio Villamizar, estos dos codirectores que vienen desde el gobierno Duque; y Olga Lucía Acosta, Laura Moisá y César Giraldo, los tres últimos designados por el gobierno Petro.

Se prevé que habrá un nuevo escenario en la Junta Directiva del Emisor, tras las tensiones que tuvo el Banco Central con el Gobierno Petro y los señalamientos que hizo el entonces jefe de Estado contra el Banco de la República.
A finales del primer trimestre, luego del anuncio de un incremento de 100 puntos básicos en marzo, que se sumaron a otros 100 puntos que se habían aumentado en enero, ante el alza en el salario mínimo del 23 por ciento y el desanclaje de las expectativas de inflación para el cierre de 2026 y el año entrante, la relación entre el Gobierno y el Banco de la República se tensó aún más.
La tensión tuvo su punto más alto cuando el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se levantó de la reunión de marzo manifestando su inconformismo y desacuerdo con ese aumento de tasas. Posteriormente, el entonces presidente Gustavo Petro advirtió la posibilidad de que el Gobierno se retirara de este organismo, lo que encendió las alarmas sobre la institucionalidad e independencia del Banco de la República.
El ministro de Hacienda juega un papel clave en la junta del banco central: no solo la preside y cuenta con voz y voto, sino que sin su presencia no se podía tomar ninguna decisión de política monetaria.
La situación llegó a tal punto que los estatutos del Emisor fueron demandados ante el Consejo de Estado y el alto tribunal suspendió provisionalmente la norma que obligaba a contar con la presencia del ministro de Hacienda para que la junta directiva del Banco de la República pudiera sesionar y tomar decisiones sobre política monetaria del país.
La inasistencia del ministro de Hacienda a las sesiones de la junta podría ocasionar un “bloqueo institucional y la suspensión indefinida de las funciones (…) constitucionales” que le fueron asignadas a esa entidad. Por ahora, se está a la espera de la sentencia definitiva del Consejo de Estado.
