Por 30 billones de pesos tendría que ser la reforma tributaria que deberá llevar el próximo gobierno al Congreso de la República, según la ruta que trazó la actual administración, a través del Ministerio de Hacienda, en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, presentado por Germán Ávila, titular de esa cartera.
La cifra de una reforma tributaria de tal magnitud proviene de la necesidad de subir el ingreso tributario entre 1,4 y un 1,6 % del PIB, según el contenido del documento que plantea los caminos que deberían seguir las finanzas públicas en la próxima década.
La búsqueda de las medidas para lograr semejante cantidad de ingresos tendría que ser ya una tarea del próximo gobierno, aunque todo puede pasar, pues en el Ejecutivo se ha mencionado la posibilidad de dejar las primeras puntadas de la propuesta tributaria.
Según manifestó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, el problema con los ingresos tributarios se ha profundizado debido a lo que llamó “circunstancias de manejo institucional”, ya que este sería el único gobierno al que no le han avalado en el Congreso, los proyectos de ley recaudatorios para balancear la ecuación de las finanzas públicas.
Las medidas que entrarían en esa reforma tributaria deberán estar apuntaladas en la reducción de la evasión y el aumento de la capacidad de la Dian para ejercer su función de fiscalización.

Hasta el momento, por ser un tema políticamente costoso en materia de votos, los candidatos a la presidencia de la República Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, que se debatirán en las urnas en medio de la carrera hacia la Casa de Nariño, no se han pronunciado a fondo en relación con lo que incluirían en una reforma tributaria, teniendo en cuenta que no ha habido gobierno en las últimas décadas, que no haya que tenido que hacer al menos una.
