A pesar de que el ELN entregó en las últimas horas a una comisión de la Defensoría del Pueblo a la sargento segunda del Ejército Karina Ramírez y a sus dos hijos menores de edad, secuestrados en el departamento de Arauca por integrantes del Frente Domingo Laín Sáenz, las críticas contra el Gobierno nacional no paran.
Lo que ha generado malestar en medio de este episodio fueron las declaraciones del ministro de Defensa, Iván Velásquez, quien prácticamente responsabilizó a la propia sargento de lo ocurrido contra su libertad y la de sus hijos.
Como era de esperarse, esto no cayó bien en el país, pues en lugar de enviar un mensaje de rechazo contundente al ELN, Velásquez puso la mayor carga sobre quien había sido secuestrada y no sobre los perpetradores del delito.
“Las declaraciones del señor ministro de Defensa son ridículas e indolentes, revictimiza a los secuestrados. Ahora resulta que es responsabilidad de la sargento y de sus hijos haber sido privados de su libertad sencillamente por estar transitando una carretera colombiana”, aseguró el representante liberal Julián Peinado, uno de los candidatos del Partido Liberal para llegar a la presidencia de la Cámara a partir del 20 de julio.
Para Peinado, quien es cercano al expresidente César Gaviria, “esto lo que demuestra [es] la incapacidad del Gobierno colombiano de proteger a los ciudadanos; lo que demuestra es que hoy es más importante privilegiar a los criminales que proteger a los ciudadanos en la garantía de sus derechos”.
La suboficial, según se conoció, viajaba el pasado lunes festivo 3 de julio hacia el municipio de Fortul, en el departamento de Arauca, con sus dos pequeños hijos, de seis y ocho años, cuando fue interceptada por integrantes de la guerrilla del ELN, quienes sin importarles la presencia de los menores, los secuestraron, generando el rechazo de todos los colombianos.
