Televisión

Bogotá en los ojos de sus artistas: ‘Artescopio’, la serie que revela el alma creativa de la ciudad

La producción documental de Canal Capital explora la relación entre el arte y la ciudad, a través de cineastas, músicos, artistas urbanos y visuales, fotógrafos, paisajistas, muralistas, ilustradores y hasta cirqueros.

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1 de junio de 2026 a las 4:13 p. m.
ARTESCOPIO llega este jueves a Canal Capital.
ARTESCOPIO llega este jueves a Canal Capital. Foto: cortesía Artescopia / A.P.I.

En tiempos donde las ciudades suelen percibirse desde la prisa, la inseguridad o las dificultades diarias, Artescopio, la nueva producción de Canal Capital que se estrena este jueves 4 de junio a las 7 de la noche, propone detenerse y observar con atención aquello que normalmente pasa desapercibido.

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Es un viaje audiovisual emocionante, dirigido por Alejandro Vargas Corredor, que busca redescubrir Bogotá a través de las historias que habitan los barrios, las voces que llenan de sentido las calles, los artistas que transforman el paisaje cotidiano y la memoria silenciosa que permanece viva en la ciudad.

La serie propone un recorrido por una Bogotá múltiple y cambiante: desde los cerros del sur y el oriente hasta el centro, Chapinero y las periferias; una ciudad atravesada por acentos, colores, noches, sonidos y formas distintas de habitarla. Una ciudad que no puede verse ni entenderse como un solo lugar, porque está hecha de muchas ciudades que conviven al mismo tiempo.

En cada episodio, el arte aparece como una forma de mirar, de nombrar y de conectar con el territorio. Murales, ilustraciones, circo, teatro, música y artes vivas se convierten en ventanas para descubrir una Bogotá profundamente humana, diversa y creativa; una ciudad donde la belleza también habita en los márgenes, en las fachadas populares, en las noches frías y en las historias anónimas de quienes la recorren todos los días.

Artescopio logra acercar el arte a cualquier persona, incluso a quienes sienten que ese mundo puede resultar distante o difícil de entender y es una invitación para que el espectador vuelva a encontrarse con ella. A entender que Bogotá también se cuenta desde las historias de quienes nacieron aquí y de quienes llegaron un día para convertirla en su hogar.

ARTESCOPIO Canal Capital
En cada episodio, el arte aparece como una forma de mirar, de nombrar y de conectar con el territorio. Murales, ilustraciones, circo, teatro, música y artes vivas se convierten en ventanas para descubrir una Bogotá profundamente humana, diversa y creativa. Foto: cortesía Artescopia / A.P.I.

El primer capítulo está dedicado al artista visual John Gaitán, creador de las llamadas “charcografías”, imágenes construidas a partir de charcos, manchas y residuos urbanos. A través de su mirada, Bogotá deja de ser solamente una ciudad acelerada para convertirse en un territorio lleno de detalles invisibles que cuentan historias silenciosas.

La música también ocupa un lugar central en la serie. El sonero Pablo Watusi aparece como una figura clave para comprender la riqueza ‘afrocachaca’ presente en Colombia. Su voz y su trayectoria celebra la mezcla de las raíces afro y la experiencia bogotana contemporánea. Una tradición que emociona a varias generaciones.

Pablo Watusi
Pablo Watusi Foto: cortesía Artescopia / A.P.I.
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En otro de los episodios, el espectador se encuentra con Manu Mojito, artista queer de Bogotá, que a través de su obra ha logrado darles voz, rostro y visibilidad a las personas trans de la ciudad. Su trabajo rompe estereotipos y prejuicios, convirtiéndose en una apuesta artística y política profundamente transformadora.

La serie también dedica un espacio importante al arte urbano y a las expresiones que nacen en la calle. Allí aparece May Rojas, un joven artista que viene de la periferia y del street art. Su proyecto Bogotá Colors ha logrado transformar no solo los imaginarios sobre Ciudad Bolívar y sus habitantes, sino también la relación que la propia comunidad tiene con su territorio. Actualmente, Bogotá Colors y El Paraíso se han convertido en nuevos referentes turísticos y culturales de Bogotá.

Otro de los nombres destacados son los de Carmen Gil Vrolijk, y La Quinta del Lobo, que conforman una compañía de altísimo nivel artístico. A través de las artes vivas y las nuevas tecnologías crean obras de una potencia estética única. Aunque sus propuestas parten de lo local, su calidad y lenguaje escénico les permiten dialogar con el mundo y conectar con audiencias internacionales.

El recorrido creativo continúa con La Gata Cirko, la compañía precursora del circo contemporáneo en Colombia. Gracias a su trayectoria y trabajo artístico, hoy Bogotá es un referente latinoamericano y mundial del circo contemporáneo. Durante más de veinte años han construido espectáculos que mezclan acrobacia, teatro físico y poesía visual, demostrando que el cuerpo también puede narrar historias profundas y conmovedoras.

Juan Carlos Rojas - 1280 Almas
Juan Carlos Rojas - 1280 Almas Foto: cortesía Artescopia / A.P.I.

La música vuelve a aparecer con 1280 Almas, banda fundamental del rock colombiano. Desde los años 90 han retratado en sus canciones la vida urbana, las contradicciones de Bogotá y las emociones de varias generaciones. Su presencia en la serie permite entender cómo el rock también hace parte de la memoria cultural de la ciudad.

Lizeth León - Cucharita de Palo
Lizeth León - Cucharita de Palo Foto: cortesía Artescopia / A.P.I.
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El universo íntimo y emocional de la ilustradora Lizeth León, conocida como Cucharita de Palo, ha construido uno de los retratos más bellos y sensibles de Bogotá. A través de sus ilustraciones y de su libro Fachadas Bogotanas, le rinde un homenaje amoroso a la ciudad autoconstruida, a los barrios populares y a sus habitantes. Su obra nos recuerda que la historia de Bogotá no solo habita en los grandes edificios o centros patrimoniales, sino también en las fachadas diversas, cotidianas y vivas de los barrios populares.

En el capítulo dedicado a Natalia Santa, el cine aparece como una herramienta para explorar los vínculos familiares, los silencios y las emociones cotidianas. La directora colombiana comparte una mirada profundamente humana sobre las historias que construye y sobre la manera en que la memoria influye en su obra audiovisual.

La serie cierra con Diana Wiesner, una de las paisajistas más importantes del país. Su trabajo demuestra que el paisaje también puede ser una forma de arte y de transformación social. A través de proyectos ecológicos y urbanos, Wiesner propone una relación más armónica entre la ciudad, la naturaleza y las comunidades.

Diana Weisner
Diana Weisner Foto: cortesía Artescopia / A.P.I.

Solo resta decir que la gran fortaleza de esta producción está en su diversidad. No existe una sola manera de hacer arte ni una única Bogotá posible. La serie entiende la ciudad como un territorio múltiple donde conviven distintas voces, sensibilidades y formas de imaginar el mundo. Por eso, cada capítulo funciona como una pieza distinta dentro de un gran caleidoscopio urbano.