El universo de los gánsteres de Birmingham regresa formalmente a las pantallas con el estreno global en Netflix de Peaky Blinders: El hombre inmortal. La producción cinematográfica, que cuenta nuevamente con el guion del creador original de la franquicia, Steven Knight, y el protagonismo del ganador del Óscar Cillian Murphy, se sitúa temporalmente cuatro años después de los eventos conclusivos de la serie televisiva, asumiendo el reto de estructurar el cierre de una era y el inicio de nuevos proyectos derivados.

La narrativa de este largometraje traslada al espectador a una Inglaterra sumergida en los conflictos de la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con el argumento de la producción, la estructura de la organización criminal ha cambiado: Duke Shelby, el hijo de Tommy, ha asumido la dirección de las operaciones locales debido al aislamiento voluntario de su padre.
El protagonista, afectado por los fantasmas de su pasado, se encuentra recluido en su mansión, dedicado a la escritura. No obstante, la estabilidad británica se ve amenazada por una operación encubierta del régimen nazi, liderada en el territorio por un simpatizante fascista llamado Beckett. Esta situación obliga al retorno de Tommy Shelby a la primera línea de acción para neutralizar el sabotaje económico y militar.
En el último tercio de Peaky Blinders: el hombre inmortal, el clan Shelby despliega una estrategia para interceptar un cargamento de divisas falsas destinado a desestabilizar la economía del Reino Unido. La operación, ejecutada en los muelles de Liverpool, involucra a figuras históricas de la serie como Johnny Dogs, Charlie, Curly y Stagg, respaldadas por la nueva generación de los Peaky Blinders bajo el mando de Duke.
El libreto de Steven Knight utiliza paralelismos históricos y psicológicos notables. Por ejemplo, la infiltración de Tommy a través de un sistema de túneles subterráneos evoca de manera directa los traumas originados durante su experiencia como tunelero en la Primera Guerra Mundial. Tras una intensa confrontación armada en los almacenes del puerto, las fuerzas aliadas de los Shelby logran neutralizar la resistencia enemiga y destruir el cargamento mediante explosivos, registrando únicamente la herida de Stagg en el bando aliado.
El clímax de la película se concentra en el enfrentamiento directo entre Tommy Shelby y el antagonista Beckett. En su intento de huida en vehículo, el villano dispara en dos ocasiones contra Shelby, impactándolo en el torso. Pese a la gravedad de las heridas, el protagonista responde con un disparo certero que acaba con la vida del líder infiltrado, logrando una simbólica venganza por los agravios del pasado, incluidos los relacionados con su hermana Ada.

El desenlace introduce una fuerte carga dramática: debilitado por los impactos de bala, Tommy Shelby desiste de esquivar el automóvil en movimiento que avanza hacia él, lo que denota una aceptación de su muerte. Sin embargo, Duke Shelby interviene en el último instante y lo aparta de la trayectoria del impacto.
La escena de cierre deja un final abierto respecto a la supervivencia física del líder histórico de Birmingham. Al examinar el estado de su padre en el suelo, las expresiones de Duke sugieren un panorama crítico para la salud de Tommy.
Este recurso narrativo cumple una doble función editorial y comercial: otorga una conclusión dramática al arco principal del personaje interpretado por Cillian Murphy, mientras delega de manera formal el liderazgo de la franquicia a Duke Shelby, quien previsiblemente encabezará las producciones y series secuelas que Netflix ya prepara dentro de este universo de época.
