Un nuevo cuadro del pintor neerlandés Rembrandt, titulado La visión de Zacarías en el templo, fue descubierto por los investigadores del Rijksmuseum de Amsterdam, anunció el lunes la pinacoteca.
Gracias a técnicas avanzadas, ya utilizadas durante la restauración a gran escala del cuadro “La ronda de noche” de Rembrandt, los investigadores del museo lograron autenticar la obra pintada en 1633, que proviene de una colección privada.


“El análisis de los materiales, las similitudes estilísticas y temáticas, las modificaciones hechas por Rembrandt y la calidad global del cuadro confirman la conclusión según la cual ese lienzo es una obra auténtica de Rembrandt van Rijn”, indicó el museo en un comunicado.
Hallar un nuevo Rembrandt es algo que “ocurre pocas veces”, declaró a la AFP Taco Dibbits, director del Rijksmuseum.
El cuadro fue comprado por un particular en 1961 y, tras décadas en el olvido, su propietario actual contactó con el museo.
“Es increíble que ese cuadro, cuya existencia ignorábamos, nos fuera enviado por alguien que nos envió un e-mail para preguntarnos si se trataba de un cuadro neerlandés, sin saber verdaderamente que tenía entre manos”, añadió Dibbits.

Al cabo de dos años de estudio minucioso que incluyó un análisis del roble sobre el que la obra fue pintada, el color y el espesor de la pintura, los investigadores concluyeron que las pinturas utilizadas en La visión de Zacarías en el templo estaban también presentes en otras obras del pintor.
“La manera como el cuadro estaba construido, con esas diferentes capas, era típico de Rembrandt. Es un cuadro sombrío y(...) Rembrandt, por supuesto, juega con el contraste de la luz y la oscuridad”, explicó a la AFP Jonathan Bikker, conservador en el Rijksmuseum.

El cuadro representa al gran sacerdote Zacarías, personaje bíblico, en una relativa penumbra. Sus contornos y adornos dorados están iluminados por una luz proveniente de la esquina superior derecha del cuadro, que representa la llegada del arcángel Gabriel.
Según Petria Noble, investigadora especializada en las pinturas de Rembrandt, la obra se adecúa perfectamente al trabajo del pintor en la misma época, cuando tenía 27 años.
“El año 1633 marca el inicio de la carrera de Rembrandt en Ámsterdam y en aquel entonces se interesa mucho en los relatos bíblicos y los libros de historia”, señala a la AFP.
El maestro de la luz
Más allá de su inclinación al drama, Vincent van Gogh resumió su fascinación por Rembrandt cuando aseguró que, con todo gusto, sacrificaría diez años de su vida para poder sentarse por dos semanas frente a su pintura La novia judía (1665) con un pedazo de pan seco. Exagerado o no, el sentimiento está ahí. Pocas figuras del arte tienen un efecto tan intenso y a la vez tan variado en sus espectadores como Rembrandt (1606-1669).


Para Bikker, curador del Rijksmuseum y autor del libro Rembrandt, biografia de un rebelde (2018), el pintor estremeció de manera innovadora y provocadora. Y fue el primer hereje del arte al no discriminar entre las jóvenes hermosas y las viejas con arrugas y cicatrices. Bikker lanzó su trabajo en el evento más importante de los que tuvieron lugar en Holanda para celebrar la obra de su pintor estrella a 350 años de su muerte. Sobre la muestra que en ese entonces armó el museo, un crítico afirmó que esta “glorifica el caos humano”, y otro aseguró que, a pesar de impactar a quien la presencia, “más que espectacular, se siente como un despliegue profundamente íntimo”.
*Con información de AFP.
