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Fallece el cineasta húngaro Béla Tarr, autor del cine contemplativo y maestro de liberación, a los 70 años

“Ha muerto el hombre más libre que he conocido”, reaccionó el alcalde de Budapest, elogiando su amor por “lo que es esencial en el ser humano: la dignidad humana”.

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6 de enero de 2026, 8:03 p. m.
Belá Tarr era conocido por dirigir la película 'Satantango' (1994), una epopeya de siete horas sobre el colapso del comunismo en Europa del Este y su declive material y espiritual, adaptada de la novela del premio Nobel Laszlo Krasznahorkai, con quien colaboró ​​frecuentemente.
Belá Tarr era conocido por dirigir la película 'Satantango' (1994), una epopeya de siete horas sobre el colapso del comunismo en Europa del Este y su declive material y espiritual, adaptada de la novela del premio Nobel Laszlo Krasznahorkai, con quien colaboró ​​frecuentemente. Foto: Odd Andersen / AFP

El legendario cineasta húngaro Béla Tarr, conocido por sus planos secuencia y sus películas de varias horas en blanco y negro que retratan paisajes desolados, falleció el martes a los 70 años.

Su fallecimiento fue anunciado por la agencia de prensa MTI, citando una declaración del director Bence Fliegauf en nombre de la familia.

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El maestro del cine húngaro, fallecido tras una larga enfermedad, es conocido entre otros por Satantango (Tango Satánico, 1994), una película de siete horas sobre el derrumbe del comunismo en Europa del Este y su declive material y espiritual.

La obra es una adaptación de la novela del mismo nombre del premio Nobel de Literatura László Krasznahorkai, con el que colaboró en varias ocasiones.

“Con profunda tristeza anunciamos que el director Béla Tarr ha fallecido a primera hora de esta mañana tras una larga y grave enfermedad”, indicó la asociación de cineastas húngaros en un comunicado.

“Ha muerto el hombre más libre que he conocido”, reaccionó el alcalde de Budapest en un comunicado, elogiando su amor por “lo que es esencial en el ser humano: la dignidad humana”.

El legendario cineasta húngaro Béla Tarr falleció el 6 de enero de 2026 a los 70 años, según informó el director Bence Fliegauf a la agencia nacional de noticias MTI en nombre de su familia. Foto: Fadel Senna / AFP.
El legendario cineasta húngaro Béla Tarr falleció el 6 de enero de 2026 a los 70 años, según informó el director Bence Fliegauf a la agencia nacional de noticias MTI en nombre de su familia. Foto: Fadel Senna / AFP

Nacido el 21 de julio de 1955 en la ciudad universitaria de Pécs, en el suroeste de Hungría, Béla Tarr rodó su primera película amateur a los 16 años, que abordaba la vida de los trabajadores gitanos.

Seis años después, en 1977, realizó su primer largometraje, Nido familiar, con el apoyo del estudio de cine experimental Béla Balázs, en Budapest, donde se formó como director.

Es autor del primer largometraje independiente húngaro, La condena, proyectado en el Festival Internacional de Cine de Berlín en 1988 y coescrito con László Krasznahorkai.

“Tuve la suerte de encontrar mi camino para sobrevivir: hacer películas es lo mío”, declaraba en 2005 al diario francés Le Figaro.

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Tarr, apodado “el Tarkovski húngaro”, en referencia al cineasta ruso Andréi Tarkovski, también rodó Macbeth en 1982 y Armonías de Werckmeister, presentada en Cannes en el año 2000.

Tras su último largometraje, El caballo de Turín, en 2011, anunció su retirada. Después solo realizó dos cortometrajes y se dedicó a enseñar cine en Hungría, Alemania y Francia.

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En The Guardian, el crítico Peter Bradshaw escribió: “Tarr era como un Gógol cinematográfico, trabajando a menudo con la codirectora y editora Ágnes Hranitzky. Y, sin embargo, por sombría que fuera la visión, con toda su miseria y miseria, en persona Tarr era ingenioso de una manera exuberante pero a la vez inexpresiva, gracioso y ocurrente, ferozmente comprometido con el mundo, generoso en su crítica a la mediocridad intelectual de la extrema derecha en su Hungría natal y en otros lugares.

Cuando lo entrevisté en 2024 con motivo de una gran retrospectiva de su obra en el BFI Southbank de Londres, hablamos de su nueva vocación de profesor en su escuela de cine de Sarajevo tras retirarse del cine en 2011; dijo que lo que más le impulsaba era su entusiasmo por los jóvenes cineastas. Dijo: «Mi lema es muy simple: ¡nada de educación, solo liberación!”.

*Con información de AFP.


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